En este artículo te cuento qué se come en Rusia: los platos más típicos, las bebidas que los acompañan y, sobre todo, dónde probarlos hoy. Porque desde 2022 han cambiado cosas que conviene saber antes de viajar: las cadenas occidentales se fueron del país (y reabrieron con otro nombre) y las tarjetas Visa o Mastercard extranjeras ya no funcionan en Rusia. Te lo explico todo, con precios actuales y recomendaciones reales.

1. La gastronomía rusa: una mezcla difícil de definir
Te seré sincera: la cocina rusa no tiene el renombre internacional de la italiana o la japonesa. Pero detrás hay una historia culinaria larguísima y muy rica, con influencias de las distintas regiones del país, de las antiguas repúblicas soviéticas y de la cocina francesa.
Y hay una sorpresa: pese a que muchas marcas occidentales se marcharon tras el conflicto en Ucrania, Moscú y San Petersburgo viven uno de sus mejores momentos gastronómicos. Hay cada vez más restaurantes de cocina rusa moderna a un nivel altísimo, y mucha gente vuelve a casa diciendo que comió mejor de lo que esperaba. Eso sí, a precios que, viniendo de Europa occidental, te van a parecer muy razonables.
Cuando viajo a un país, lo primero que quiero saber es qué se come y se bebe, a qué hora abren los restaurantes, cuánta propina se deja y qué productos locales merece la pena buscar. De todo eso te hablo aquí, además del tipo de sitios que te vas a encontrar: desde comida rápida rusa hasta alta cocina.
2. Las costumbres de los rusos a la hora de comer
2.1. ¿Qué comidas hacen los rusos?
El día empieza con el desayuno, el závtrak, que suele llevar kasha (una papilla de cereales con leche, de arroz o sémola de trigo) o pan con mantequilla. Hay quien desayuna más fuerte, con salchichas, huevo y pan.
La comida principal es el obied, al mediodía (a partir de las 13:00). Es la comida fuerte del día: entrante, plato principal y postre.
Y la cena, el uzhin, a partir de las 19:00. Es más ligera y normalmente no incluye ni sopa ni postre.
La mayoría de platos se acompañan de pan de centeno. Los rusos son muy de crema agria, la smetana, que aparece en mil platos. De entrante casi siempre hay sopa, y de postre, té negro con limón (que beben a todas horas) con algún dulce. También usan mucho el tvorog, una especie de queso fresco batido, blanco y untuoso, hecho con leche de vaca.
¿Y el caviar ruso? Hay dos: el rojo (de salmón) y el negro (de beluga, esturión o sevruga). El mejor y más caro es el de beluga, y solo lo verás en restaurantes de lujo o en tiendas especializadas. En casa lo normal es comer caviar rojo, más económico, sobre una rebanada de pan blanco con mantequilla. También aparece en platos como los blinis. El negro se reserva para ocasiones especiales (Año Nuevo, celebraciones…).
Si te gusta curiosear con la comida, los mercados gastronómicos son una visita muy recomendable: el Danilovsky y el Usachevsky, en Moscú, son perfectos para probar quesos, embutidos, miel, encurtidos y caviar, y para comer en sus puestos de cocina georgiana, uzbeka o de marisco.
3. Los platos típicos de la gastronomía rusa
3.1. Los entrantes: del borsch a la ensaladilla rusa
Las sopas
Algo muy peculiar de los rusos: comen sopa todo el año. Es casi siempre el primer plato, llueva o haga calor.
Son sopas contundentes, pensadas para el invierno. Una de las más famosas es el shchi, de patata, col y carne. Y por supuesto el borsch, de origen ucraniano pero popularísimo en Rusia, con verduras y remolacha, que le da ese color rojo intenso. Más ligeras son la solyanka y la ujá (sopa de pescado). Y en verano triunfa una sopa fría, la okroshka, con verduras, patata y kvas.

La ensaladilla rusa
Las ensaladas también abren la comida. Lo curioso es que la ensaladilla rusa allí no se llama así: la conocen como ensalada Olivié (u Olivier), por el chef de origen francés que la popularizó. Casi nunca falta en la mesa de Fin de Año.
Otra muy apreciada es el «arenque bajo el abrigo de piel»: arenque cubierto de capas de patata, remolacha, zanahoria, huevo y mayonesa.

3.2. Los platos principales: del stroganoff a los blinis
Carnes
El stroganoff es uno de los platos más típicos y lo encuentras en casi cualquier restaurante: ternera en dados con setas, cebolla y una salsa de crema agria, servido sobre arroz o pasta.

El shashlik es una brocheta de carne marinada muy popular en Rusia, el Cáucaso y Asia Central. Cambia de nombre según el país: mtsvadi en Georgia, khorovats en Armenia. En cuanto hace buen tiempo, verás a los rusos haciendo estas brochetas en barbacoas en los parques. También son muy de filetes y carnes rellenas.

Pescados
En pescado, los rusos tiran sobre todo de salmón, trucha, arenque y bacalao, normalmente con guarnición de patata (hervida, frita o en puré) y, a veces, un toque de smetana.
Y un imprescindible de San Petersburgo: la koryushka, un pescadito (algo más grande que nuestro pescaíto) típico de los ríos del norte, como el Neva. Se come frito, ligeramente rebozado y con salsas. En primavera huele a koryushka por toda la ciudad.
Pastas y empanadas
Estos platos gustan a todo el mundo, niños incluidos. Los primeros son los pelmeni, parecidos a los raviolis, rellenos de carne (ternera, cerdo o cordero) y servidos con smetana o mantequilla. En las cartas en inglés los verás como dumplings. Su versión más grande y con otros rellenos (verduras, col, patata, champiñones, incluso cerezas para los dulces) son los vareniki.
Los golubtsy, rollitos de col rellenos, también aparecen mucho en las cartas.

Y las empanadas: pirozhki, pirogi o kulebiaka. Pueden ir rellenas de col, carne, pescado o patata, pero también dulces (mermelada, manzana, ciruela). Las hay de todos los tamaños, así que pregunta el relleno antes de pedir.
Muy populares son también los blinis, una especie de crepes que se sirven con mantequilla, smetana, mermelada, miel, caviar rojo o negro… o rellenos de carne, jamón dulce, queso, patata, setas, manzana o fresa.
Y un consejo: prueba el khachapuri, el plato nacional de Georgia. Es un pan tipo pizza relleno de queso (y a veces huevo). Lo encontrarás por todas partes y engancha. Te hablo más de la cocina georgiana en la sección de restaurantes, porque la comida georgiana es una de las grandes sorpresas de viajar a Rusia.
3.3. Los postres
A los rusos les pierden los dulces, así que la variedad de tartas y postres es enorme.
Los prianiki son unos dulces de jengibre, normalmente con miel, aunque también de chocolate o rellenos de mermelada. Los blinis, según el relleno, valen también de postre. Y triunfa la manzana al horno, base de muchos postres como el ptichye moloko («leche de pájaro»). Otros clásicos: la pastila (pasta de fruta), el kasha guriev, el pan de jengibre de Tula, el medovik (pastel de miel y crema) y el Napoleón, una especie de milhojas.

4. Las bebidas en Rusia: del kvas al vodka
Lo primero que te recomiendo probar es el kvas, una bebida fermentada a base de pan negro, muy suave (ronda 1,2º) y muy popular. También la hay sin alcohol y con sabores de frutos del bosque. En su día la llamaron la «Coca-Cola soviética» por su color, su sabor y la espuma que hace.

El té se toma a cualquier hora. El tradicional es el té negro, normalmente con azúcar y limón, sin leche, bien caliente y acompañado de algún dulce.
En cerveza, la marca más conocida es Baltika (Балтика), con sede en San Petersburgo y líder del mercado ruso. Durante años perteneció al grupo danés Carlsberg, pero tras el conflicto en Ucrania el Estado ruso intervino la empresa en 2023 y Carlsberg acabó vendiendo su participación a finales de 2024. Hoy Baltika es de capital ruso y sigue siendo la número uno del país. En los restaurantes encontrarás además cervezas artesanas locales, cada vez mejores (las importadas existen, pero salen más caras).

Otra bebida muy típica es el kéfir, un fermentado de leche parecido a un yogur líquido.
¿Y el vodka? Los rusos no lo mezclan ni lo sirven con hielo (aunque la botella sí va bien fría). Se bebe en vasitos pequeños y siempre acompañado de comida: pepinillos, arenque, algo de picar.
Y el vino es donde más ha cambiado el panorama. El vino importado europeo sigue en las cartas, pero desde 2022 es más caro y menos habitual. A cambio, el vino ruso ha pegado un buen salto: las bodegas de la región de Krasnodar (Kubán) y de Crimea producen tintos, blancos y espumosos muy decentes (el espumoso de Abrau-Durso es el más famoso). Y, como siempre, los vinos georgianos y armenios son apuesta segura: fáciles de encontrar, con personalidad y a buen precio.

5. Dónde comer en Rusia: tipos de restaurante y precios
Elegir restaurante depende mucho del presupuesto. En Rusia puedes comer estupendamente y muy barato en cadenas de comida rápida rusa o en bufés, pero también tienes restaurantes de alta cocina. Para que te hagas una idea rápida, esta es la tabla que uso siempre cuando me preguntan. Precios aproximados por persona, sin alcohol, en rublos (el cambio ronda los 90-100 ₽ por euro, pero conviene mirar el del día):
| Tipo | Qué encuentras | Precio por persona |
|---|---|---|
| Comida rápida rusa | Blinis, patatas rellenas, pelmeni | 400 – 700 ₽ |
| Stolovayas y bufés | Comida casera rusa estilo soviético | 500 – 1.000 ₽ |
| Sustitutos de cadenas internacionales | Vkusno i Tochka, Rostic’s, Burger King | 350 – 600 ₽ |
| Gama media (georgiano, uzbeko…) | Cocina del Cáucaso y ex-URSS | 1.500 – 2.500 ₽ |
| Restaurantes con encanto | Cocina rusa moderna, ambiente cuidado | 2.500 – 5.000 ₽ |
| Alta cocina | Menús degustación, vistas, chefs de renombre | desde 5.000 ₽ |
Mi consejo es mezclar: una stolovaya a mediodía un día, un georgiano otra noche y, si te quieres dar un capricho, reservar un restaurante con vistas o un clásico de cocina rusa.
5.1. Cinco cosas prácticas antes de salir a comer
- Horarios. Se come de 12:00 a 16:00 y se cena de 19:00 a 23:00. Los restaurantes se llenan de verdad hacia las 20:00. Muchos sitios del centro abren todo el día sin cerrar entre horas.
- Idioma. Las cadenas, las stolovayas y los restaurantes del centro turístico tienen carta en inglés; los de barrio, no siempre. En un sitio de gama media o alta suele haber al menos un camarero que se defiende. Y el traductor del móvil te saca de cualquier apuro.
- Pagos. Tus tarjetas Visa y Mastercard no funcionan en Rusia desde 2022. Tendrás que llevar efectivo (rublos) o conseguir una tarjeta MIR rusa. Casi todos los restaurantes aceptan efectivo sin problema, y los más turísticos también MIR. Te lo explico todo en cómo pagar en Rusia.
- Propina. Lo normal es dejar entre un 5 y un 10 % si te ha gustado el servicio.
- Reservas. En los mejores restaurantes hay que reservar con antelación (sobre todo White Rabbit, Twins Garden o Café Pushkin). Más abajo te cuento cómo.
Un apunte por si te despista el alfabeto: ресторан (que se lee «restoran») significa «restaurante».

5.2. ¿Qué pasó con las cadenas internacionales?
Tras el conflicto en Ucrania, muchas cadenas occidentales se marcharon. Pero ojo: casi todas reabrieron enseguida con un nombre nuevo, en los mismos locales, con la misma plantilla y prácticamente la misma carta. Esto es lo que te vas a encontrar:
- Vkusno i Tochka (Вкусно — и точка, «rico y punto»). El sustituto de McDonald’s. Mismos locales y carta casi idéntica: el «Big Hit» sustituye al Big Mac. Menú completo, unos 350-500 ₽.
- Rostic’s. El sustituto de KFC. Mismas alitas, mismo cubo. Algunos locales aún conservan el cartel de KFC porque siguen como franquicia.
- Stars Coffee. El sustituto de Starbucks, con un logo verde y blanco que se le parece muchísimo. Café mediano por 250-400 ₽.
- Burger King y Subway. Estas dos siguen con su nombre de siempre: las matrices querían irse, pero los franquiciados locales se negaron, así que aún hay cientos de locales por todo el país.
Mi opinión sincera: si vas a viajar a Rusia, no pierdas el tiempo en estas cadenas. Tienes opciones locales mucho más interesantes por el mismo precio.

5.3. Comida rápida rusa: Teremok y Kroshka Kartoshka
Si lo que quieres es comer rápido, barato y probar algo genuinamente ruso, estas son las dos cadenas que tienes que conocer. Las encontrarás en zonas céntricas, en centros comerciales y en algunas estaciones de metro.
Teremok gira en torno a los blinis, dulces y salados: queso, jamón, salmón, tvorog, frutos del bosque, miel e incluso caviar. También tienen pelmeni, sopa de borsch y ensalada Olivier. Carta en inglés y con fotos, muy fácil de pedir. Un blini con bebida sale por 350-500 ₽ y una comida completa no pasa de 700 ₽.
Kroshka Kartoshka («patatita») va de una idea muy sencilla: una patata grande asada en papel de aluminio, abierta y rellena de lo que elijas (queso fundido, champiñones, carne, pollo, salmón, gambas, hierbas…). Llenan, son baratas y muy rusas. También tienen sopas y ensaladas. Una patata rellena con bebida ronda los 400-600 ₽.
5.4. Stolovayas y bufés: comer barato y como un local
Las stolovayas (столовая, «comedor» en ruso) son la mejor forma de comer comida rusa casera sin gastar ni hablar el idioma. Funcionan como autoservicio: coges la bandeja, vas señalando lo que quieres, pagas al final y te sientas. No hay carta que descifrar, la comida está a la vista.
Tres opciones que te recomiendo:
Stolovaya 57 está dentro del GUM, en la mismísima Plaza Roja (tercera planta). Tiene estética soviética total: carteles de época, mostradores de acero y comida casera (borsch, ensalada Olivier, arenque bajo el abrigo, chuleta rusa, pollo Kíev, pelmeni, kompot…). Una comida completa con bebida y postre sale por 600-900 ₽. En la misma planta tienes el Café Festivalnoye, otra opción muy barata.

Mu Mu (Му-Му) es la cadena de bufé más extendida. La reconoces enseguida por la vaca blanca y negra de la puerta. Funciona como una stolovaya pero más moderna y limpia, con todos los clásicos rusos (sopas, ensaladas, carnes, pelmeni, vareniki). Una comida ronda los 600-900 ₽ y hay locales por todo el centro, incluido el Arbat.
Grabli (Грабли, «rastrillo») es seguramente el bufé con mejor relación calidad-precio de Moscú. Los locales son más cuidados que los de Mu Mu, con secciones de pasta, wok, ensaladas, sopas, parrilla y postres, y la comida está mejor hecha. Aquí cuenta con unos 800-1.200 ₽ por una comida completa.

5.5. Cocina georgiana y del Cáucaso: la gran sorpresa
Si tuviera que elegir un solo tipo de restaurante en Rusia aparte de los rusos, sería sin dudarlo el georgiano. Es mi recomendación número uno para casi cualquier viajero: comida con muchísimo sabor, contundente, pensada para compartir y a muy buen precio. Y los hay por todas partes.
Estos son los platos que no te puedes perder:
- Khachapuri (хачапури). Pan relleno de queso fundido. La versión más famosa es el adjaruli, con forma de barca y un huevo crudo en el centro que se mezcla con la mantequilla y el queso caliente. Muy fotogénico y muy llenador.
- Khinkali (хинкали). Empanadillas grandes rellenas de carne especiada y caldo. Se comen con la mano: un mordisco para sorber el caldo y luego el resto. Nunca los cortes con cuchillo y tenedor, para un georgiano es un sacrilegio.
- Badrijani. Rollitos de berenjena rellenos de pasta de nuez, ajo y hierbas, con granos de granada por encima. Fresco y muy aromático.
- Lobio. Guiso de alubias rojas con especias, servido con pan de maíz mchadi.
- Shashlik o mtsvadi. Brochetas de carne marinada a la brasa.
Casi todos los georgianos tienen carta en inglés, ambiente acogedor y salen por 1.500-2.500 ₽ por persona si compartís platos. Una cadena fiable y barata es Khachapuri, con varios locales en el centro. Y en la zona del Arbat tienes el clásico Genatsvale, decorado como un pueblo georgiano y famoso desde hace décadas.

Más allá del georgiano, en Rusia encontrarás también muchos restaurantes uzbekos (plov o arroz uzbeko, samsa, lagman) y armenios (dolma, brochetas, lavash recién hecho). Si te gusta la comida especiada y la carne a la brasa, son una apuesta fantástica. Y si viajas a Kazán, allí la cocina deja de ser rusa para ser tártara, todo un mundo aparte.
5.6. Alta cocina y cocina rusa moderna
Subimos un nivel. En los últimos diez años Moscú ha vivido una auténtica revolución gastronómica y hoy tiene restaurantes que han estado entre los mejores del mundo.
¿Hay estrellas Michelin en Rusia? La respuesta tiene matices. Michelin llegó a Moscú en 2021 y publicó una primera (y única) guía con 69 restaurantes, de los que 9 obtuvieron estrella. En marzo de 2022 suspendió su actividad en Rusia y no la ha vuelto a actualizar, así que hoy no existe una selección Michelin vigente. Algo parecido pasó con la lista The World’s 50 Best, en la que el White Rabbit llegó a ser el número 13 del mundo (2019) y que dejó de incluir restaurantes rusos tras 2021. ¿Significa eso que ya no se come de lujo en Moscú? Para nada: los grandes restaurantes siguen abiertos y a un nivel altísimo. Estas son mis recomendaciones si te quieres dar un capricho:
Café Pushkin. Probablemente el restaurante más fotografiado de Moscú. Está en el bulevar Tverskoy, decorado como una mansión aristocrática del siglo XIX (con su famosa farmacia-biblioteca en la planta baja) y abre 24 horas. Cocina rusa clásica de alto nivel: blinis con caviar, borsch con ternera, pelmeni, pato con manzana, vareniki… A mediodía el menú es más asequible (unos 2.500-3.500 ₽); de noche, a la carta, te vas fácil a 4.500-6.000 ₽. Reserva con unos días.

White Rabbit. En la planta 16 del centro comercial Smolensky Passage, junto a la plaza Smolénskaya, bajo una cúpula de cristal con vistas de 360° sobre Moscú. El chef Vladímir Mujin recupera ingredientes y técnicas rusas olvidados y los reinterpreta en clave moderna. Estuvo varios años entre los 50 mejores del mundo (nº13 en 2019). Menú degustación o a la carta; la cena ronda los 7.000-9.000 ₽ sin alcohol. Reserva con varios días, sobre todo si quieres mesa junto a la cristalera al atardecer.

Twins Garden. El proyecto de los gemelos Iván y Serguéi Berezutski (en el bulevar Strastnoy) llegó a tener dos estrellas Michelin antes de que la guía suspendiera su edición rusa. Trabajan «de la semilla al plato»: el 70 % de los productos vienen de su propia granja en Kaluga. Solo menú degustación, unos 9.500-12.000 ₽ por persona, y con una de las mayores cartas de vinos de Rusia. Si buscas una experiencia gastronómica seria, es mi primera elección.
Beluga. En la planta baja del GUM, es el sitio para probar el caviar ruso bien servido. Tiene carta amplia de cocina rusa, pero la gracia está en el caviar y los maridajes con vodka. Una degustación de 15 g de caviar de salmón con vodka ronda los 800-1.000 ₽; si te vas al de esturión, el precio sube bastante (3.500-7.000 ₽ los 15 g, según el tipo). Es la forma más cómoda de vivir el clásico ritual de caviar y vodka sin meterte en un restaurante de alto lujo.

Dr. Zhivago. Justo enfrente del Kremlin, en el Hotel National. Decoración con guiños soviéticos de los años 30-50 y una carta rusa muy bien resuelta: borsch, pelmeni, stroganoff, pollo Kíev, blinis con caviar. Abre 24 horas y se come por unos 3.000-4.500 ₽. Es una recomendación «fácil»: ambiente cuidado, buena comida, ubicación inmejorable y siempre lleno de turistas y locales.

Otros nombres que verás repetidos en cualquier ranking actual: Selfie (cocina de autor, zona Novinsky), Sakhalin (especialista en marisco, con vistas al río Moscova), Sixty (en la Torre Federación de Moscow City, vistas espectaculares desde 256 m) y Turandot y Bolshoi (decoración palaciega, en la zona de Tverskaya).

5.7. Dónde comer cerca de las principales atracciones
Muchas veces eliges restaurante según lo que estés visitando. Lo que tienes justo al lado del monumento no siempre es lo mejor en calidad-precio, así que a veces compensa caminar un poco. Te dejo recomendaciones por zonas en Moscú y San Petersburgo.
Moscú
Si estás en la Plaza Roja, el Kremlin o la Catedral de San Basilio, el GUM te da tres niveles de precio bajo el mismo techo: la Stolovaya 57 (barato), el Beluga Caviar Bar (capricho de caviar y vodka) y el Bosco Fresh Bar, en la planta baja, con terraza asomada a la Plaza Roja (cocina italiana y rusa).

Justo al lado, bajo los Jardines de Alexander, está el centro comercial subterráneo Okhotny Ryad. Pasa desapercibido para muchos turistas, pero tiene una buena zona de restauración a precios más asequibles que el GUM: cadenas de comida rápida rusa (Teremok, Kroshka Kartoshka), bufés (Mu Mu) y restaurantes italianos y asiáticos.
Por la calle Arbat la oferta es inmensa: cadenas rusas y americanas, bufés, y muchos restaurantes georgianos y armenios. Aquí tienes el ya mencionado Genatsvale (georgiano) y, si buscas lujo, el White Rabbit está muy cerca, en la plaza Smolénskaya.
En Moscow City, entre rascacielos, comes con las mejores vistas de la ciudad: el Ruski (cocina rusa) y el Sixty (vistas desde 256 m) son las opciones más elegantes.

En otras zonas turísticas (la Galería Tretyakov, Novodévichi o VDNH) tienes cafeterías y restaurantes correctos. Mi consejo: abre Yandex Maps o 2GIS sobre la marcha y filtra por valoración, que es lo que de verdad funciona en Rusia.
San Petersburgo
En el centro (zona Hermitage, avenida Nevski y catedrales), además de Teremok y Kroshka Kartoshka, tienes la Stolovaya nº1, de lo más económico que encontrarás (Nevski 13/19, cerca del Hermitage y de la Catedral de San Isaac). Bufé tipo cantina, cocina rusa y centroeuropea; se come por unos 500-900 ₽. Para algo más especial, el Stroganoff Steak House es un asador enorme y muy cuidado por la zona de San Isaac, y el Mari Vanna (grupo Ginza) es un sitio con encanto, decorado como un apartamento soviético muy kitsch, con buena comida rusa casera.

En la Fortaleza de San Pedro y San Pablo, dentro del recinto hay cafeterías y quioscos, pero la mejor opción es el restaurante Koryushka (grupo Ginza), en la propia isla de Záyachi, junto a la playa de arena. Amplio, con buenas vistas y reservas online en su web; se come por unos 2.000 ₽ de media. Y como su nombre indica, es un buen sitio para probar la koryushka frita.
En Peterhof, dentro de los jardines hay cafeterías y puestos de comida rápida; para comer mejor tendrás que salir del recinto (ojo: si sales del parque superior no podrás volver a entrar con el mismo ticket). Y en el Palacio de Catalina (Pushkin), además de la cafetería del palacio, cerca tienes el Podvorye, un restaurante de cocina rusa montado en una isba de madera, muy auténtico (aunque turístico) y con buena relación calidad-precio.
Para todo lo demás, Yandex Maps y 2GIS son tus mejores aliados en Rusia: están mucho más actualizados que Google Maps sobre el terreno y te muestran horarios, valoraciones y precios medios.
5.8. Cómo reservar un restaurante en Rusia
En los mejores restaurantes (White Rabbit, Twins Garden, Café Pushkin, Beluga, Sixty…) conviene reservar con varios días, sobre todo el fin de semana y si quieres mesa con vistas. Hay tres formas de hacerlo: a través de tu hotel, en la web del propio restaurante o mediante Yandex Maps. Te lo explico paso a paso en cómo reservar un restaurante en Moscú o San Petersburgo.
Preguntas frecuentes sobre la gastronomía rusa
¿Funcionan las tarjetas Visa o Mastercard en los restaurantes de Rusia?
No. Desde 2022 las tarjetas extranjeras Visa y Mastercard no funcionan en Rusia. Tendrás que pagar en efectivo (rublos) o con una tarjeta MIR rusa. Casi todos los restaurantes aceptan efectivo sin problema y los más turísticos también admiten MIR.
¿Sigue habiendo McDonald’s, KFC o Starbucks en Rusia?
No con esos nombres. Se marcharon en 2022 y reabrieron como Vkusno i Tochka (McDonald’s), Rostic’s (KFC) y Stars Coffee (Starbucks), en los mismos locales y con cartas muy parecidas. Burger King y Subway sí siguen operando con su nombre original.
¿Cuánto cuesta comer en Rusia?
Depende del sitio. En una stolovaya o una cadena de comida rápida rusa puedes comer por 500-1.000 rublos por persona. En un restaurante de gama media (georgiano, uzbeko o ruso de barrio) ronda los 1.500-2.500 rublos sin alcohol. En los mejores restaurantes, la cena arranca en torno a los 5.000 rublos.
¿Hay guía Michelin en Rusia?
Michelin publicó su primera y única guía de Moscú en 2021, con nueve restaurantes con estrella, pero suspendió su actividad en Rusia en 2022 y no la ha vuelto a actualizar. Hoy no existe una selección Michelin vigente, aunque los grandes restaurantes que aparecían en ella siguen abiertos y a muy buen nivel.
¿Hablan inglés en los restaurantes rusos?
En los del centro turístico, en las cadenas y en muchos georgianos, sí. En las stolovayas y los restaurantes de barrio no siempre. Llevar el traductor del móvil resuelve casi cualquier situación.






