San Petersburgo tiene más de 200 iglesias, pero como viajero te interesan sobre todo cinco: la Iglesia del Salvador sobre la Sangre Derramada y la catedral de San Isaac (550 rublos cada una), la catedral de San Pedro y San Pablo (1.000 rublos, con los zares Romanov enterrados dentro), la catedral de Kazán (gratis) y la Catedral Naval de Kronstadt (gratis).
Las cuatro primeras están en pleno centro y la quinta en Kronstadt, en la isla de Kotlin, a unos 30 kilómetros de la ciudad. Se pueden ver todas en dos días sin agobios. Al final del artículo te hablo también de otras iglesias menos turísticas que merecen mucho la pena si tienes más tiempo: Smolny, San Nicolás de los Marinos, la catedral de la Trinidad, la Lavra de Alejandro Nevski y la curiosa iglesia de Chesme.
Antes de empezar: cómo se pagan las entradas
Te lo cuento lo primero porque cambia toda la planificación. Desde 2022 las tarjetas Visa y Mastercard emitidas fuera de Rusia no funcionan en el país: ni en las taquillas ni en las webs de venta de entradas. Las páginas oficiales de compra online (isaak.ticketnet.ru para San Isaac y el Salvador, spbmuseum.ru para la fortaleza de San Pedro y San Pablo) en la práctica solo procesan tarjetas rusas.
¿Qué hacer entonces? Tienes dos opciones: pagar en taquilla en efectivo con rublos (es lo más sencillo y, salvo en pleno julio o agosto, las colas son muy llevaderas) o hacerte una tarjeta rusa MIR, que te servirá para pagar esto y todo lo demás durante el viaje. La buena noticia es que ninguna de estas catedrales exige reservar con antelación como ocurre con el Hermitage en temporada alta: te plantas en la taquilla, pagas y entras.
1. Iglesia del Salvador sobre la Sangre Derramada (550 rublos)
Si solo vas a pagar una entrada en San Petersburgo, que sea esta. La Iglesia del Salvador sobre la Sangre Derramada (oficialmente, iglesia de la Resurrección de Cristo) es ese templo de cúpulas de colores que parece sacado de Moscú y que rompe por completo con el aspecto europeo del resto de la ciudad. Está junto al canal Griboyédova, a dos minutos andando de la avenida Nevski.
Su nombre no es casual: se levantó exactamente en el lugar donde un atentado acabó con la vida del zar Alejandro II el 13 de marzo de 1881. En el interior se conserva el tramo de adoquines y la verja del canal donde cayó herido el emperador. La construcción, dirigida por el arquitecto Alfred Parland, duró de 1883 a 1907, y hasta las medidas tienen simbolismo: la cúpula principal alcanza los 81 metros, en recuerdo del año del asesinato.
Por fuera impresiona, pero lo que justifica la entrada está dentro: más de 7.000 metros cuadrados de mosaicos cubren paredes, columnas y cúpulas, una de las mayores colecciones de mosaicos de Europa. Hay otra historia que me encanta: durante la Segunda Guerra Mundial una bomba cayó sobre la cúpula principal y no explotó. Estuvo allí 19 años, hasta que unos operarios que subieron a reparar goteras la encontraron y la retiraron. Tras décadas de restauración, el templo reabrió como museo en 1997.

- Horario: de 10:00 a 18:00 (taquillas hasta las 17:30). Cierra los miércoles y el 1 de enero. Del 1 de mayo al 30 de septiembre abre además en horario nocturno, de 18:00 a 21:30.
- Precio: 550 rublos. De 7 a 18 años: 300 rublos. Menores de 7 años: gratis. La visita nocturna de verano cuesta 700 rublos. Audioguía (disponible en español): 300 rublos.
- Entradas: en las taquillas del propio templo o en isaak.ticketnet.ru (solo con tarjeta rusa).
- Web oficial: cathedral.ru (el mismo museo estatal gestiona el Salvador y San Isaac).
2. Catedral de San Isaac y su columnata (550 + 600 rublos)
La catedral de San Isaac es el templo más grandioso de la ciudad y su cúpula dorada domina el horizonte desde casi cualquier punto del centro. La levantó el arquitecto francés Auguste Montferrand entre 1818 y 1858, y aquí hay un detalle que como española me gusta contar: los andamiajes y los mecanismos para alzar las 48 columnas de granito los diseñó el ingeniero canario Agustín de Betancourt.
En la decoración se emplearon más de 40 minerales distintos: mármoles rusos, italianos y franceses, columnas de malaquita y lapislázuli, y alrededor de 100 kilos de oro solo en la cúpula. Desde 1931 funciona como museo. Durante la Segunda Guerra Mundial la cúpula se pintó de gris para que no sirviera de referencia a la aviación alemana.

El otro gran atractivo es la columnata: una terraza que rodea la base de la cúpula a 43 metros de altura, con la mejor vista panorámica del centro histórico. Se sube a pie por una escalera de caracol de 262 escalones (no hay ascensor, así que tenlo en cuenta). La entrada a la columnata es independiente de la de la catedral y no tiene descuentos. En verano puedes subir también de noche, algo muy especial durante las noches blancas de junio.

- Horario de la catedral: de 10:00 a 18:00 (taquillas hasta las 17:30). Cierra los miércoles y el 1 de enero. Del 1 de mayo al 30 de septiembre abre además de 18:00 a 21:30 en horario nocturno.
- Horario de la columnata: de 10:00 a 18:00. De mayo a septiembre abre todos los días (y también de noche, de 18:00 a 21:30); de octubre a abril cierra el tercer miércoles de cada mes.
- Precio: catedral 550 rublos (de 7 a 18 años: 300 rublos; menores de 7: gratis). Columnata: 600 rublos sin descuentos. Visitas nocturnas de verano: 700 rublos cada una. Audioguía en español: 300 rublos.
- Entradas: en taquilla o en isaak.ticketnet.ru (solo con tarjeta rusa).
- Web oficial: cathedral.ru
3. Catedral de San Pedro y San Pablo, el panteón de los Romanov (desde 1.000 rublos)
La fortaleza de San Pedro y San Pablo es el origen de San Petersburgo: Pedro I el Grande la mandó construir en 1703 sobre la pequeña isla de Záyachi, en el río Nevá. Dentro del recinto, el edificio estrella es la catedral de San Pedro y San Pablo, levantada entre 1712 y 1733 por el arquitecto suizo Domenico Trezzini. Su aguja dorada, coronada por un ángel, alcanza los 122,5 metros y sigue siendo la silueta más reconocible de la ciudad.
El motivo principal para entrar es que aquí están enterrados casi todos los zares de Rusia, desde Pedro I el Grande hasta Nicolás II, cuyos restos (y los de su familia, fusilada en 1918) fueron trasladados a la catedral en 1998. Pasear entre las tumbas de Catalina la Grande, Alejandro II o el propio Pedro I impone bastante.
Importante: entrar al recinto de la fortaleza es gratis y solo se paga por acceder a la catedral y a los museos. Si únicamente quieres ver la catedral con el Panteón de los Grandes Duques, la entrada cuesta 1.000 rublos. Pero si piensas dedicarle media jornada, compensa el billete único de 1.500 rublos: es válido durante 3 días e incluye la catedral, la prisión del bastión de Trubetskoy (donde estuvieron presos Dostoyevski, Gorki o el hermano de Lenin), el museo de la cosmonáutica y varias exposiciones más, además de una visita guiada en ruso. Ojo: los precios reducidos solo aplican a estudiantes y pensionistas rusos, así que como turista extranjero pagarás la tarifa completa. Y si estás por allí a mediodía, no te pierdas el cañonazo de las 12:00 desde el bastión Naryshkin, una tradición diaria de la ciudad.
- Horario de la catedral: todos los días de 10:00 a 19:00 (los sábados hasta las 17:45 y los domingos abre a las 11:00). El acceso termina 30 minutos antes del cierre y el horario puede variar los días de oficios religiosos. El recinto de la isla abre de 6:00 a 21:30.
- Precio: catedral y Panteón de los Grandes Duques, 1.000 rublos. Billete único de la fortaleza (catedral + prisión de Trubetskoy + resto de exposiciones, válido 3 días): 1.500 rublos. Subida al campanario, solo con visita guiada: 500 rublos.
- Entradas: en las taquillas de la fortaleza o en la web oficial (la compra online para el mismo día solo está disponible hasta las 16:00 y requiere tarjeta rusa).
- Web oficial: spbmuseum.ru
4. Catedral de Nuestra Señora de Kazán (gratis)
La catedral de Kazán es la catedral oficial de San Petersburgo, sede del metropolitano, y la reconocerás enseguida por su enorme columnata semicircular de 96 columnas que abraza la avenida Nevski. El emperador Pablo I quiso un templo inspirado en la basílica de San Pedro de Roma, y el arquitecto Andréi Voronijin lo construyó en solo diez años, de 1801 a 1811.
Acabó convertida en un monumento a la victoria sobre Napoleón: aquí rezó el mariscal Kutúzov antes de partir hacia el frente en 1812, aquí está enterrado, y a la catedral fueron llegando los estandartes capturados a los ejércitos franceses. En su interior se venera el icono más importante de la ciudad, la Virgen de Kazán. En época soviética llegó a ser el Museo de Historia de la Religión y el Ateísmo, y en los años noventa volvió al culto ortodoxo.

A diferencia de San Isaac o el Salvador, esta no es un museo sino un templo en activo, con oficios diarios. Eso significa entrada gratuita, pero también respetar las normas: hombros y rodillas cubiertos, pañuelo en la cabeza para las mujeres, silencio y nada de fotos con flash ni durante las celebraciones.
- Horario: abre todos los días, aproximadamente de 9:00 a 20:00 (los domingos y festividades importantes abre antes, sobre las 6:30, por las liturgias).
- Precio: entrada gratuita.
- Web oficial: kazansky-spb.ru
5. Catedral Naval de Kronstadt (gratis)
La Catedral Naval de San Nicolás de Kronstadt es la gran excursión religiosa desde San Petersburgo. Está en la ciudad portuaria de Kronstadt, en la isla de Kotlin, a unos 30 kilómetros al oeste, y se llega fácilmente por tierra gracias a la presa-carretera que cruza el golfo de Finlandia.
Es el templo principal de la Armada rusa y un memorial a todos los marinos caídos. Se construyó entre 1903 y 1913 según el proyecto de Vasili Kosyakov, en estilo neobizantino inspirado en Santa Sofía de Constantinopla, con una cúpula de unos 27 metros de diámetro decorada con anclas y motivos marinos. Tras la revolución fue cine, club de oficiales y hasta museo de la Marina; en 2013, justo un siglo después de su consagración original, volvió a consagrarse tras una restauración espectacular. El interior, con sus placas de mármol negro con los nombres de los marinos muertos en servicio, es de los que se quedan grabados.
Para llegar en transporte público, lo más práctico es el autobús 101 desde el metro Stáraya Derevnya o las marshrutkas 405 (desde Chórnaya Rechka) y 407 (desde Prospekt Prosveshcheniya). El trayecto ronda la hora u hora y cuarto según el tráfico. Mucha gente combina Kronstadt con Peterhof en una misma jornada, ya que ambos quedan en la misma dirección.
- Horario: todos los días de 10:00 a 19:00 (oficios a las 10:00 y a las 18:00).
- Precio: entrada gratuita. Es un templo en activo: en la entrada prestan pañuelos y faldas para cumplir el código de vestimenta.
- Dirección: plaza Yakornaya 1, Kronstadt.
Más iglesias que merecen la pena si tienes tiempo
Con las cinco anteriores cubres lo esencial, pero San Petersburgo da para mucho más. Estas otras cinco apenas tienen turistas extranjeros, todas son de entrada gratuita (salvo algún mirador) y cada una aporta algo distinto.
Catedral de Smolny
El barroco azul y blanco de Bartolomeo Rastrelli (el mismo arquitecto del Palacio de Invierno y del Palacio de Catalina) en su versión religiosa. Está algo apartada del circuito habitual, a orillas del Nevá, y eso la mantiene tranquila. La entrada al templo es gratuita y por unos 300 rublos puedes subir los 278 escalones de su campanario, un mirador a 50 metros de altura con vistas al río que poca gente conoce. Web oficial: smolnyspb.ru
Catedral de San Nicolás de los Marinos
Mi favorita entre las desconocidas. Barroco isabelino azul celeste y oro (obra de Savva Chevakinski, 1753-1762) en el barrio de los canales de Kolomna, una de las zonas con más encanto de la ciudad. Tiene dos templos superpuestos, el inferior y el superior, y conserva su aspecto original del siglo XVIII porque nunca dejó de funcionar como iglesia, ni siquiera en época soviética. Entrada gratuita. Web oficial: nikolskiysobor.ru
Catedral de la Trinidad (Izmáilovski)
La reconocerás desde lejos por sus cinco enormes cúpulas de un azul intenso salpicadas de estrellas doradas. Fue construida entre 1828 y 1835 por Vasili Stásov como templo del regimiento Izmáilovski, y aquí se casó Dostoyevski con Anna Grigórievna en 1867. Un incendio destruyó la cúpula principal en 2006 y la restauración completa no terminó hasta 2017, así que hoy luce impecable. Entrada gratuita. Web oficial: izmsobor.ru
Lavra de Alejandro Nevski
El primer monasterio de la ciudad, fundado por Pedro I en 1713 al final de la avenida Nevski, y uno de los lugares más serenos de San Petersburgo. En su catedral de la Santísima Trinidad se conservan las reliquias de Alejandro Nevski, el príncipe que da nombre a la avenida. Entrar al monasterio y a la catedral es gratuito; lo que sí es de pago son los cementerios históricos de la entrada, gestionados como museo, donde están enterrados Dostoyevski, Chaikovski, Glinka o Lomonósov. Si te interesan sus tumbas, es de las visitas de pago que más merecen la pena de la ciudad. Web oficial: lavra.spb.ru
Iglesia de Chesme
La más fotogénica de todas y la que menos parece rusa: una pequeña iglesia neogótica rosa y blanca, con pináculos y ventanas apuntadas, construida por Yuri Felten entre 1777 y 1780 para conmemorar la victoria naval de Chesme sobre los turcos. Queda lejos del centro, cerca del metro Moskóvskaya, pero si vas o vienes del aeropuerto te pilla prácticamente de camino. Entrada gratuita. Web oficial: chesma.spb.ru
Consejos prácticos para visitar las iglesias de San Petersburgo
- Distingue museo de templo en activo. San Isaac, el Salvador sobre la Sangre Derramada y la catedral de San Pedro y San Pablo funcionan como museos: no hay código de vestimenta estricto. Kazán, Kronstadt y el resto son iglesias en uso: hombros y rodillas cubiertos, pañuelo para las mujeres (casi todas los prestan en la entrada) y discreción durante los oficios.
- Cuidado con los miércoles: San Isaac y el Salvador cierran ese día. Resérvalo para la fortaleza de San Pedro y San Pablo, Kazán o la excursión a Kronstadt, que abren a diario.
- Si viajas entre mayo y septiembre, aprovecha los horarios nocturnos de San Isaac y el Salvador. Subir a la columnata al atardecer durante las noches blancas es uno de los mejores planes de la ciudad.
- Madruga en el Salvador sobre la Sangre Derramada: es el templo más visitado y a media mañana los grupos lo llenan. A las 10:00 en punto se suele ver con calma.
- Fotos: permitidas en general, pero sin flash y nunca durante los oficios ni a los sacerdotes sin permiso.
- Organiza las visitas por zonas: el Salvador, Kazán y San Isaac están a 15-20 minutos a pie entre sí y se ven perfectamente en un mismo día junto con el Hermitage. La fortaleza queda al otro lado del Nevá y Kronstadt es excursión de media jornada. En el artículo de qué ver en San Petersburgo en 1, 2, 3 o 4 días tienes los itinerarios completos.
Preguntas frecuentes
¿Cuánto cuesta entrar en las catedrales de San Petersburgo?
La Iglesia del Salvador sobre la Sangre Derramada y la catedral de San Isaac cuestan 550 rublos cada una (la columnata de San Isaac se paga aparte, 600 rublos). La catedral de San Pedro y San Pablo cuesta 1.000 rublos, o 1.500 rublos con el billete único de toda la fortaleza. La catedral de Kazán y la Catedral Naval de Kronstadt son gratuitas.
¿Qué iglesias de San Petersburgo son gratis?
Son de entrada gratuita la catedral de Kazán, la Catedral Naval de Kronstadt, San Nicolás de los Marinos, la catedral de la Trinidad, la catedral de Smolny (el mirador del campanario se paga aparte), la Lavra de Alejandro Nevski y la iglesia de Chesme. Entrar al recinto de la fortaleza de San Pedro y San Pablo también es gratis; solo se paga la catedral y los museos.
¿Puedo comprar las entradas online con una tarjeta extranjera?
No. Las webs oficiales de venta solo procesan tarjetas rusas, porque las Visa y Mastercard extranjeras no funcionan en Rusia desde 2022. Compra las entradas en taquilla pagando en rublos en efectivo o con una tarjeta rusa MIR. No hace falta reservar con antelación.
¿Qué día cierran las catedrales de San Petersburgo?
La catedral de San Isaac y el Salvador sobre la Sangre Derramada cierran los miércoles y el 1 de enero. La catedral de San Pedro y San Pablo, la catedral de Kazán y la Catedral Naval de Kronstadt abren todos los días.
¿Merece la pena subir a la columnata de San Isaac?
Sí. Cuesta 600 rublos y hay que subir 262 escalones a pie, pero es la mejor vista panorámica del centro histórico de San Petersburgo. De mayo a septiembre abre también de noche, una opción fantástica durante las noches blancas.






