La Fortaleza de San Pedro y San Pablo es el lugar donde nació San Petersburgo. Pedro el Grande puso aquí la primera piedra el 27 de mayo de 1703, en una pequeña isla pantanosa llena de liebres (la isla de Zayachy o «isla de las liebres»), y a partir de ese momento creció todo lo que hoy es la ciudad. Por eso, si visitas San Petersburgo, este es de los primeros sitios a los que tienes que ir: aquí se entiende de dónde viene todo lo demás.
La entrada al recinto es gratis, pero dentro hay ocho exposiciones y museos diferentes, una catedral con las tumbas de casi todos los zares Romanov (incluida la de Nicolás II), una prisión política tenebrosa, un museo de cosmonáutica y varias murallas y bastiones por los que se puede caminar. Lo más práctico, salvo que solo quieras verla por fuera, es comprar la entrada combinada (Единый билет): cuesta 1.500 rublos para adultos y te da acceso a todo lo importante durante tres días.
En este artículo te cuento cómo organizar la visita, cuánto cuesta cada cosa, qué horarios manejas, cómo llegar y, sobre todo, qué ver para que no te pierdas lo verdaderamente interesante.
El nacimiento de una ciudad: por qué esta fortaleza es tan importante
San Petersburgo fue durante más de dos siglos la capital del Imperio ruso, desde su fundación hasta 1918. Y todo empezó aquí mismo, en una pequeña isla del río Neva donde, en plena Gran Guerra del Norte contra Suecia, Pedro el Grande mandó levantar una fortaleza defensiva el 27 de mayo de 1703.
Hoy la zona está rodeada por una ciudad enorme, con cerca de 800 puentes uniendo sus islas y canales (algunos de los cuales son levadizos en verano), y por eso se la llama «la Venecia del norte». Pero al principio aquí no había prácticamente nada: una isla pantanosa, agua hasta donde alcanzaba la vista y muchas liebres correteando entre los juncos. De ahí el nombre de la isla: Zayachy, «isla de las liebres». Verás liebres y conejos esculpidos por todo el recinto precisamente como guiño a ese origen.
Pedro encargó el diseño al arquitecto suizo Domenico Trezzini, su hombre de confianza, que también firmó la catedral del recinto. El plano salió hexagonal, en forma de estrella de seis puntas, con un bastión en cada esquina. Los seis bastiones llevan el nombre de los hombres que supervisaron su construcción: el propio Pedro (Gosudarev, «del Soberano»), Naryshkin, Trubetskoy, Zotov, Golovkin y Menshikov.
Curiosamente, la fortaleza nunca llegó a ser atacada militarmente. Acabó cumpliendo otra función mucho más siniestra: ser una de las prisiones políticas más temidas del imperio. Pero de eso te hablo más abajo.
Un detalle curioso: la silueta de la fortaleza con su aguja dorada aparece al fondo del billete de 50 rublos. Fíjate la próxima vez que tengas uno en la mano.

Cómo llegar a la fortaleza
La fortaleza está en la isla de Zayachy, en el distrito de Petrogradsky. Tienes varias opciones para llegar:
- En metro: la estación más cercana es Gorkovskaya (línea 2, azul), a unos 5-7 minutos andando del puente principal (Ioannovsky). Otra opción es bajarte en Sportivnaya (línea 5, púrpura) y cruzar por el puente Kronverksky desde el otro lado. Aquí te dejo la guía del transporte público de San Petersburgo con todo lo que necesitas saber sobre la tarjeta Podorozhnik.
- A pie desde el centro: si te apetece pasear, puedes cruzar el puente Trinitatis (Troitsky most) y luego el puente Ioannovsky. Tarda unos 25-30 minutos desde la Plaza del Palacio.
- En barco: en verano hay paseos por los canales y el Neva que paran en la fortaleza. Si llegas así, accederás por el muelle y la Puerta del Neva.
Horarios: cuándo puedes entrar
Conviene distinguir entre tres cosas: la isla de Zayachy (espacio exterior), el recinto de la fortaleza (dentro de las murallas) y los museos y exposiciones.
- Isla de Zayachy (calles, paseo, muelles): abierta de 6:00 a 22:00 todos los días, todo el año. Entrada gratis.
- Recinto amurallado de la fortaleza: abierto de 9:30 a 21:00 todos los días. Entrada gratis al recinto.
- Catedral de San Pedro y San Pablo y Prisión de Trubetskoy: abiertas todos los días, de 10:00 a 18:00 (martes cierran a las 17:00).
- Resto de museos y exposiciones (Cosmonáutica, Historia de San Petersburgo, Cerámica arquitectónica, etc.): de 11:00 a 19:00, los martes hasta las 18:00, y cerrados los miércoles.
- Las taquillas cierran una hora antes que las exposiciones.
Atención: hay días puntuales en los que el horario cambia por eventos especiales (la Noche de los Museos en mayo, festivos como el 9 de mayo o el día de la ciudad el 27 de mayo). Antes de ir, conviene comprobar la web oficial del Museo Estatal de Historia de San Petersburgo.
Entradas y precios actualizados
Esta es la parte clave, porque como hay tantas cosas que ver los billetes son un pequeño rompecabezas. Te lo simplifico.
La entrada combinada (Единый билет): la opción más rentable
Por 1.500 rublos (adultos) accedes a las ocho atracciones principales de la fortaleza durante tres días naturales. Esta entrada incluye:
- Catedral de San Pedro y San Pablo y Mausoleo Gran Ducal
- Prisión del Bastión Trubetskoy
- Museo de Cosmonáutica y Tecnología de Cohetes V. P. Glushko
- Exposición «Historia de San Petersburgo – Petrogrado. 1703 – 1918» (Casa del Comandante)
- Exposición «Historia de la Fortaleza de Pedro y Pablo»
- Exposición «Museo de Cerámica Arquitectónica» (Керамарх)
- Exposición «Mundo de los Objetos del Modernismo»
- Galería subterránea y casamata del Bastión Gosudarev
Lo que no incluye la combinada: la subida al campanario de la catedral y la pasarela «Невская панорама» por la muralla del Neva. Esas dos van aparte.
Precios:
- Adultos: 1.500 ₽
- Estudiantes rusos: 800 ₽
- Pensionistas rusos: 700 ₽
La combinada también incluye una visita guiada gratuita en ruso de 1,5 horas por la fortaleza y la catedral, con turnos cada hora desde las 11:00 hasta las 17:00 (último turno los martes y vísperas de festivo a las 16:30). Los grupos se forman en el Centro de Información del Ravelín de Ioannovsky. La guía se hace con auriculares y te piden un depósito de 1.000 ₽ en efectivo por cada dispositivo, que te devuelven al final.
Entradas individuales
Si solo te interesa una cosa concreta, puedes comprar entradas sueltas. Estos son los precios actuales:
| Atracción | Adulto | Estudiante RF | Pensionista RF |
|---|---|---|---|
| Catedral + Mausoleo Gran Ducal | 1.000 ₽ | 600 ₽ | 500 ₽ |
| Prisión Trubetskoy | 500 ₽ | 400 ₽ | 400 ₽ |
| Museo de Cosmonáutica | 400 ₽ | 250 ₽ | 250 ₽ |
| Exposición «Historia de San Petersburgo – Petrogrado 1703-1918» | 450 ₽ | 300 ₽ | 300 ₽ |
| Resto de exposiciones (cada una) | 350 ₽ | 250 ₽ | 250 ₽ |
| Campanario (con guía) | 500 ₽ | 400 ₽ | 400 ₽ |
| Pasarela «Невская панорама» | 400 ₽ | 300 ₽ | 300 ₽ |
Mi recomendación: si vas a entrar a la catedral y a la prisión, te compensa la combinada. Esas dos solas ya suman 1.500 ₽ y la combinada incluye seis cosas más.
Dónde se compran las entradas

Las entradas se compran en taquilla. Hay tres puntos principales:
- Ravelín de Ioannovsky (entrada principal por el puente Ioannovsky): es la primera taquilla que verás al cruzar el puente, a la izquierda al pasar la puerta. Funciona también como centro de información, con planos en varios idiomas.
- Casa del Bote (Ботный дом), junto a la catedral. Es un pabellón pequeño con una historia curiosa: se construyó entre 1762 y 1766 para guardar un barco apodado «el abuelo de la flota rusa», el primero de la armada de Pedro. El original está hoy en el Museo Naval de San Petersburgo, pero dentro de la Casa del Bote hay una réplica de madera.
- Taquillas adicionales en la Prisión de Trubetskoy y en el Museo de Cosmonáutica, por si entras directamente a una de esas atracciones.

Detalle importante sobre el pago: si vas con efectivo (rublos), perfecto. Si pagas con tarjeta, asegúrate de que sea una tarjeta rusa MIR. Las tarjetas Visa o Mastercard emitidas fuera de Rusia no funcionan en el país desde 2022. Si vas a estar varios días en Rusia, puede que te interese sacarte una tarjeta MIR.
Aseos: hay un edificio dedicado dentro de la fortaleza, en la antigua cochera (Каретник), con baños públicos por 50 rublos.
Mapa: cómo orientarte en la fortaleza
La fortaleza es bastante más grande de lo que parece y la primera vez es fácil perderse. Este es el plano oficial con los museos (números en rojo) y las estructuras arquitectónicas (números en verde):


Para situarte: la entrada principal está en el lado este (puente Ioannovsky); la catedral está aproximadamente en el centro de la isla; la Prisión de Trubetskoy queda hacia el oeste; el Museo de Cosmonáutica está en el Ravelín de Ioannovsky, justo al lado de la entrada; y la playa está en el lado sur, junto a la muralla del Neva.
Qué ver: museos y exposiciones
Te explico ahora lo más interesante de cada visita.
1. La Catedral de San Pedro y San Pablo y el Mausoleo Gran Ducal

Sin duda lo más importante de la fortaleza. La catedral se construyó entre 1712 y 1733, también por Domenico Trezzini, y su aguja dorada de 122,5 metros (40 metros de los cuales son la propia aguja, rematada por un ángel con una cruz) la convirtió durante siglos en el edificio más alto de San Petersburgo. Hoy el más alto de la ciudad es el Centro Lakhta (462 metros, sede de Gazprom, rascacielos más alto de Europa), pero la aguja de la catedral sigue siendo uno de los símbolos visuales más reconocibles de la ciudad.
El estilo es barroco petrino, muy diferente del estilo «cebolla» típicamente ruso. Dentro impresionan el iconostasio dorado, los grandes ventanales y, sobre todo, las tumbas.

Aquí están enterrados casi todos los zares de la dinastía Romanov, empezando por Pedro I el Grande (muerto en 1725). Encontrarás también las tumbas de Catalina la Grande, Alejandro I, Nicolás I, Alejandro II (el zar liberador, con una tumba especialmente bonita en jaspe verde), Alejandro III…

Y, especialmente emotivo: las tumbas de Nicolás II, la zarina Alejandra y tres de sus hijas (Olga, Tatiana y Anastasia), junto al médico Botkin y otros sirvientes asesinados con ellos en Ekaterimburgo en julio de 1918. Sus restos fueron trasladados aquí el 17 de julio de 1998, exactamente ochenta años después del asesinato, en una ceremonia oficial a la que asistió Borís Yeltsin. Están enterrados en una capilla lateral (la Capilla de Santa Catalina), no en la nave principal, porque la Iglesia ortodoxa rusa puso pegas a la autenticidad de los restos. Los restos del zarévich Alexéi y de la gran duquesa María se encontraron más tarde, en 2007, y todavía no han sido enterrados aquí.
Como dato curioso: había tantas tumbas a finales del XIX que la catedral se quedó sin espacio. Para resolverlo, entre 1896 y 1908 se construyó al lado el Mausoleo Gran Ducal, conectado con la catedral por un pasillo, con sitio para 60 tumbas más de duques y duquesas.
Importante para tu visita: por respeto al culto, dentro no hay bancos ni se permite sentarse. La catedral mantiene servicios religiosos (se retomaron en el año 2000 después de un parón desde 1924) y los domingos abre una hora más tarde.
El campanario va aparte: si subes (visita guiada de 500 rublos), verás 51 campanas, un carrillón flamenco instalado en 2001 que se usa para conciertos en verano, y unas vistas espectaculares del centro de la ciudad. Solo se accede con visita guiada y en grupos muy reducidos, así que conviene reservar in situ con antelación.
2. La Prisión del Bastión Trubetskoy

El otro plato fuerte, junto con la catedral. El Bastión Trubetskoy se reconstruyó en la década de 1870 para albergar la prisión política más temida del imperio. Aunque la fortaleza tuvo presos importantes ya en el siglo XVIII (el primer «huésped» fue el propio hijo de Pedro el Grande, el zarévich Alekséi, encerrado por su padre y muerto bajo interrogatorio en 1718), fue aquí donde se concentró la represión política a partir de finales del XIX.
Por sus celdas pasaron, entre otros muchos:
- Fiódor Dostoyevski (1849, condenado a muerte y luego a Siberia)
- Mijaíl Bakunin (el padre del anarquismo ruso)
- Maxim Gorki
- León Trotski (1905, una breve estancia)
- Iósip Broz «Tito» (sí, el futuro líder de Yugoslavia)
- Piotr Kropotkin (anarquista) fue el único que consiguió fugarse de la prisión, en 1876, y se hizo famoso por ello.
La prisión siguió funcionando brevemente después de la Revolución de 1917 (paradójicamente, ahora encerrando a antiguos ministros zaristas) y en 1924 se cerró y pasó a ser museo.
La visita es bastante impactante. Puedes recorrer las celdas conservadas casi tal cual estaban, ver la sala de baños donde se humillaba a los presos, leer las biografías de los más conocidos y asomarte al patio donde se les sacaba unos minutos al día para «pasear». Calcula reservarte 40-60 minutos.
3. Museo de Cosmonáutica y Tecnología de Cohetes V. P. Glushko

Abierto en 1973, está dedicado al programa espacial soviético. Lo curioso es que está justo donde funcionó, entre 1932 y 1933, una de las primeras instalaciones del país dedicadas al diseño de motores cohete (la GDL, Газодинамическая лаборатория), de la que salieron piezas que después se usaron en cohetes como los R-7 que llevaron al Sputnik y a Gagarin al espacio.
Dentro encontrarás:
- Réplicas a escala de los satélites Sputnik, las naves Vostok, Voskhod y Soyuz
- Trajes espaciales originales
- Maquetas de la Estación Espacial Internacional
- Motores, piezas reales de cohetes y artilugios de ingeniería aeroespacial
- Una sección dedicada a Valentín Glushko, que da nombre al museo y diseñó muchos de los motores que llevaron a Rusia al espacio
Si ya has visitado el Museo Memorial de la Cosmonáutica de Moscú, este te parecerá más modesto. Pero si te interesa el tema o vas con niños, merece la pena.
Dato práctico: el 12 de abril, Día Mundial de la Cosmonáutica (aniversario del vuelo de Gagarin en 1961), la entrada al museo suele ser gratuita.
4. Exposición «Historia de San Petersburgo – Petrogrado 1703-1918» (Casa del Comandante)
Una exposición permanente dedicada a la vida cotidiana de la ciudad en los siglos XVIII y XIX. Mapas, pinturas, hallazgos arqueológicos, objetos del día a día: comercio, transporte, moda, comida, vivienda, ocio. Es la exposición más grande del recinto (de las que cubre la combinada) y la mejor para entender el contexto histórico de San Petersburgo. Recuerda que la ciudad se llamó San Petersburgo hasta 1914, Petrogrado de 1914 a 1924, Leningrado de 1924 a 1991 y otra vez San Petersburgo desde 1991.
5. Exposición «Historia de la Fortaleza de Pedro y Pablo» (Muralla del Neva)
Más pequeña que la anterior, dedicada a la propia construcción y evolución de la fortaleza a lo largo de los siglos. Verás planos antiguos, fotografías, mapas y grabados que muestran cómo ha cambiado. Muy interesante para aficionados a la arquitectura militar.
6. Museo de Cerámica Arquitectónica «Керамарх»
Una de las incorporaciones más recientes al complejo. Muestra la historia de la cerámica decorativa rusa desde el siglo XVIII hasta principios del XX: azulejos, baldosas, frisos cerámicos y hornos rusos tradicionales (печь), muchos de ellos recuperados de edificios demolidos. Si te interesan los detalles de arquitectura interior rusa, es muy interesante.
7. «Mundo de los Objetos del Modernismo» (Предметный мир модерна)
Otra exposición relativamente reciente, dedicada al estilo modernista (Art Nouveau ruso) que tan presente está en muchos edificios de San Petersburgo. Muebles, lámparas, vajilla, vidrio, objetos cotidianos de la belle époque rusa.
8. Galería y casamata del Bastión Gosudarev
La novedad más reciente del complejo. Te dejan recorrer una galería subterránea (потерна) y una casamata del bastión que dio nombre al recinto (Gosudarev = «del Soberano», el primero que se construyó, levantado en 1703 por el propio Pedro). Es un pasaje estrecho y oscuro, muy bien recuperado, donde se explica cómo funcionaba la fortaleza desde el punto de vista militar.
Aparte: Museo de la Historia del Dinero (Goznak)

Este museo no está incluido en la entrada combinada y queda algo apartado, justo enfrente del Bastión Golovkin, en el edificio Anninsky Kavalier. Lo gestiona Goznak, la histórica casa de la moneda que se trasladó desde Moscú a la fortaleza en 1724 y que sigue fabricando monedas, medallas y condecoraciones rusas.
- Web del museo: museum.goznak.ru
- Horario: 10:00 a 20:00 (cerrado los jueves)
- Precio: 200 ₽

Es un museo bastante desconocido (renovado en 2016) y muy interesante si te gusta la numismática. Tiene una tienda muy curiosa con réplicas y piezas reales.
Las estructuras arquitectónicas: bastiones, puertas y estatuas
Más allá de los museos, pasear por sus murallas y patios es una de las mejores cosas que hacer aquí. No te pierdas:
El cañonazo de las 12:00

Una de las tradiciones más conocidas de San Petersburgo: cada día, exactamente al mediodía, se dispara un cañonazo desde el Bastión Naryshkin. La costumbre arranca en 1730, se reguló como rutina diaria a partir de 1873, se interrumpió en 1934 y se recuperó en 1957. En tiempos de Pedro el Grande, el cañón marcaba el principio y el final de la jornada laboral y avisaba de inundaciones.
Si pasas por la fortaleza alrededor de las 12, acércate al Bastión Naryshkin (el que da al Neva, justo enfrente del Hermitage al otro lado del río) para verlo. Y prepárate: el ruido es muy fuerte y siempre pilla desprevenido a algún turista.
Cada 27 de mayo, día de la ciudad (aniversario de la fundación de San Petersburgo), hay un disparo especial conmemorativo y el bastión se viste con la bandera imperial. Los sábados, durante la temporada de verano, también se celebra una ceremonia de cambio de guardia que merece la pena ver.
La plataforma «Невская панорама»

Si te gustan las vistas, no te pierdas el paseo por la muralla del Neva. La plataforma «Невская панорама» permite caminar por una pasarela de madera sobre las murallas, con vistas espectaculares al centro histórico de San Petersburgo, al Palacio de Invierno y al Hermitage al otro lado del río. Recorre varios bastiones (Gosudarev, Menshikov, Naryshkin, Golovkin) y dura unos 20-30 minutos.
- Horario: 10:00 a 19:30
- Precio: 400 ₽ (no incluida en la combinada)

Mi consejo: hazla al final del día, justo antes del cierre, para coger la luz dorada y, en verano, ver el cielo cambiar de color durante las noches blancas.
Las puertas de entrada

La Puerta de Pedro (Петровские ворота) es la entrada oficial. Es un pequeño arco triunfal de 1708 que conmemora la victoria rusa sobre Suecia. Fíjate en el bajorrelieve de la parte superior: representa la caída de Simón el Mago, una metáfora con la que Pedro quiso identificarse (él como apóstol Pedro, los suecos como Simón). Sobre la puerta hay un águila bicéfala de bronce que pesa más de 1.000 kilos: los soviéticos intentaron retirarla en los años 30 y no lo consiguieron.

La Puerta del Neva (la que da al muelle, llamada también «Puerta de la Muerte» porque por aquí salían los prisioneros condenados) es la otra que merece la pena ver. Es por donde accedes si llegas en barco.
La estatua de Pedro el Grande

En medio del recinto encontrarás una estatua de Pedro el Grande sentado, con el cuerpo desproporcionadamente grande respecto a su cabeza. Se instaló en 1991 y es obra del escultor Mijaíl Shemyakin, que vivió exiliado en Estados Unidos y volvió a Rusia con esta obra controvertida. A los petersburgueses les gusta sentarse a su lado para hacerse la foto: dicen que tocar el dedo de Pedro (gastado y brillante de tanto manoseo) trae suerte.
Las liebres y conejos por todas partes

Por la fortaleza encontrarás esculturas de liebres y conejos por todas partes, en homenaje al nombre de la isla. La más famosa es Arseniy, una pequeña escultura de bronce sobre un pilote del puente Ioannovsky, en el agua. La tradición dice que si lanzas una moneda y aciertas en él, se te cumplirá un deseo. Si te paras unos minutos en el puente, verás a otros turistas (y a niños rusos) lanzando monedas.


La playa y dónde comer (restaurante Koryushka)
Algo que no todo el mundo sabe: la fortaleza tiene una playa de arena fina en la parte sur, junto a la muralla del Neva, muy frecuentada en verano por los petersburgueses para tomar el sol e incluso bañarse (con el río Neva bastante frío, todo hay que decirlo). En invierno, en cambio, el río se congela y aparecen entusiastas del baño polar y esculturas de hielo.
Al lado mismo de la playa, fuera ya del recinto amurallado pero todavía en la isla, está el restaurante Koryushka (Корюшка): uno de los mejores sitios para comer cerca de la fortaleza, con buenas vistas, decoración elegante y cocina rusa moderna. Se puede comer por unos 2.500–3.000 rublos de media. Aceptan reservas en su web, y en temporada alta es muy recomendable hacerlo con antelación.
Si prefieres algo más económico, dentro de la fortaleza hay un par de cafeterías y quioscos de comida rápida. No son nada del otro mundo, pero salvan un tentempié.
Por cierto, корюшка es el nombre de un pequeño pez típico del Neva que en primavera tiene un olor muy peculiar (a pepino fresco) y que los petersburgueses esperan cada año como un manjar de temporada. Pruébalo si vas en mayo.
Tours guiados y vuelos en helicóptero
Si prefieres visitar la fortaleza con un guía en español o inglés, varias agencias locales ofrecen tours. Como las plataformas internacionales tipo GetYourGuide o Viator no funcionan en Rusia desde 2022, hay que reservar a través de operadores rusos. Te explico cómo hacerlo en la guía sobre tours guiados en San Petersburgo, con las plataformas que sí funcionan y cómo pagar.

Para los más aventureros: desde la propia fortaleza (zona del bastión Naryshkin, junto al Neva) operan vuelos turísticos en helicóptero por la ciudad. Hay varias compañías locales con precios que arrancan en torno a 7.000 rublos por persona los fines de semana de mayo a octubre, en vuelos de unos 15 minutos sobre el centro histórico. Es una experiencia diferente y, si el día es claro, las vistas merecen mucho la pena.
Otros detalles útiles
- Frente a la fortaleza, al otro lado del puente Kronverksky, está el Museo de Historia Militar de Artillería, Ingenieros y Comunicaciones (http://www.artillery-museum.ru/). Un museo enorme con cañones desde la época de Pedro el Grande hasta misiles soviéticos, pasando por una sala dedicada al fusil Kalashnikov AK-47. Si te gusta el tema militar, lo puedes encadenar después de la fortaleza.
- Conciertos y festivales: en verano, la plaza de la catedral acoge conciertos al aire libre. El 27 de mayo (día de la ciudad) hay celebraciones especiales con desfiles, música y un disparo de cañón conmemorativo.
- Noche de los Museos: cada año, en mayo, la fortaleza forma parte de la Noche de los Museos con horarios especiales hasta la madrugada. Conviene consultar fechas exactas en la web del museo.
Cuánto tiempo dedicarle a la visita
Depende mucho de lo que quieras ver:
- Visita rápida (solo catedral + paseo): 1,5 a 2 horas.
- Catedral + Trubetskoy + paseo por murallas: 2,5 a 3 horas (mi recomendación si tienes un día corto en San Petersburgo).
- Visita completa con todos los museos, Nevskaya Panorama y comida: medio día / 4-5 horas.
Recuerda que el miércoles cierran los museos (excepto la catedral y la prisión de Trubetskoy). Y en pleno verano hay mucha gente, así que vale la pena ir temprano o a última hora.
Cómo encaja en tu itinerario por San Petersburgo
La fortaleza es prácticamente obligatoria en cualquier visita a la ciudad. Si tienes 3 o 4 días, puedes combinarla en una mañana con un paseo por la Avenida Nevsky y la Plaza del Palacio al otro lado del río. Si solo tienes 2 días, ponla la primera mañana para entender la ciudad desde su origen y deja para después el Hermitage, la Catedral de San Isaac, la Iglesia del Salvador sobre la Sangre Derramada, los palacios suburbanos como Peterhof o el Palacio de Catalina…
Te dejo aquí la propuesta de itinerarios por San Petersburgo de 1, 2, 3 o 4 días si quieres una guía completa para organizar todo el viaje.
Preguntas frecuentes
¿La entrada a la Fortaleza de San Pedro y San Pablo es gratis?
El acceso al recinto amurallado y a la isla de Zayachy es totalmente gratis. Solo se paga para entrar a los museos y exposiciones del interior (catedral, prisión de Trubetskoy, museo de cosmonáutica, etc.).
¿Cuánto cuesta la entrada combinada?
1.500 rublos por persona adulta. Es la opción más rentable: incluye acceso a las 8 atracciones principales (catedral, prisión, museo de cosmonáutica y cinco exposiciones más), es válida 3 días e incluye una visita guiada gratuita en ruso de 1,5 horas.
¿Qué día cierra la fortaleza?
La isla y el recinto están abiertos todos los días del año. La catedral y la prisión de Trubetskoy también abren todos los días (con horario reducido los martes). El resto de museos y exposiciones cierran los miércoles, así que si quieres verlos todos, evita ese día.
¿A qué hora es el cañonazo de la fortaleza?
A las 12:00 en punto cada día desde el Bastión Naryshkin. Es muy ruidoso, así que mejor no te pille de sorpresa. Llega unos minutos antes si quieres verlo bien.
¿Dónde están enterrados los Romanov?
En la catedral de San Pedro y San Pablo. La mayoría de zares desde Pedro el Grande hasta Alejandro III tienen aquí su tumba. Nicolás II, la zarina Alejandra y tres de sus hijas (Olga, Tatiana y Anastasia) fueron enterrados en la Capilla de Santa Catalina, en el lateral suroeste, el 17 de julio de 1998, ochenta años después de su asesinato en Ekaterimburgo.
¿Se puede comprar la entrada online?
Sí, se puede, pero para una visita normal a la fortaleza, las entradas se puede comprar en taquillas perfectamente. Las dos taquillas principales están en el Ravelín de Ioannovsky (entrada principal) y en la Casa del Bote (junto a la catedral).
¿Mi tarjeta Visa o Mastercard funciona para pagar?
No. Desde 2022, las tarjetas Visa o Mastercard emitidas fuera de Rusia no funcionan en el país. Lleva rublos en efectivo o sácate una tarjeta MIR rusa.
¿Cuánto tiempo se necesita para visitarla?
Lo mínimo recomendable es 2 horas (catedral y paseo). Si quieres ver la catedral, la prisión de Trubetskoy y caminar por las murallas, calcula 3 horas. Para una visita completa con todos los museos y la pasarela Nevskaya Panorama, medio día (4-5 horas).






