El GUM es la galería comercial más famosa de Rusia y uno de los edificios más bonitos de la Plaza Roja. Entrar es gratis y abre todos los días de 10:00 a 22:00. La gran novedad de los últimos años: tras las sanciones de 2022, las grandes firmas de lujo occidentales (Louis Vuitton, Dior, Gucci, Cartier, Prada…) cerraron sus boutiques. Pero el GUM no se ha quedado vacío, ni mucho menos: hoy conviven marcas italianas y europeas que se quedaron, un número creciente de marcas rusas, el supermercado soviético Gastronom №1, comedores asequibles y el mítico helado de 150 rublos.

Lo básico del GUM, de un vistazo
- Dónde está: Plaza Roja, 3, enfrente del Mausoleo de Lenin.
- Metro: Ploshchad Revolyutsii, Okhotny Riad, Teatralnaya o Kitay-Gorod, todas a pocos minutos.
- Horario: todos los días de 10:00 a 22:00.
- Entrada: gratuita.
- Cómo pagar dentro: efectivo en rublos o tarjeta rusa MIR (las extranjeras no funcionan).
- Cuánto tiempo: con 45-60 minutos para pasear, hacer fotos y tomar el helado vas servido.
Qué es el GUM y por qué merece la visita
El GUM (en ruso ГУМ, siglas de «Almacén Universal Principal») es una galería comercial inaugurada en 1893 en pleno lado este de la Plaza Roja. Paradojas de la historia: el templo del consumo de Moscú está justo enfrente del Mausoleo de Lenin.

Cuando yo era niña, lo primero que asociaba al GUM era su helado, servido sobre una galleta en forma de cucurucho. Sigue ahí, igual que entonces. Pero el GUM es mucho más que tiendas de lujo, y por eso merece la visita aunque no pienses gastarte un rublo:
- Es un monumento arquitectónico precioso, frente al Kremlin, con un espectacular techo de cristal.
- Acoge eventos y exposiciones todo el año: el festival de flores en verano o la pista de hielo en invierno.
- Puedes comer a precio razonable en los comedores de la tercera planta.
- Tiene un supermercado gourmet, el Gastronom №1.
- Puedes comprar souvenirs y artesanía rusa.
- Hay farmacia, tienda para comprar una SIM rusa y cajeros.
- Puedes refugiarte del frío, del calor o de la lluvia y usar sus famosos baños históricos.
- Y, por supuesto, está el helado del GUM.
Un poco de historia
El edificio de las Filas Comerciales Superiores (su nombre original) se construyó entre 1890 y 1893 bajo la dirección del arquitecto Alexander Pomerantsev y el ingeniero Vladimir Shukhov, autor del techo de cristal. El proyecto se inspiró en los pasajes comerciales cubiertos del París del siglo XIX y, al abrir en diciembre de 1893, era el más grande de Europa.

Con la revolución de 1917 fue nacionalizado y se llenó de oficinas del Gobierno soviético. En los años 30, en el primer pasaje estaba el despacho de Lavrenti Beria, jefe del servicio secreto de Stalin. El propio Stalin quiso demolerlo más de una vez. Tras su muerte, el GUM se reformó y reabrió al público el 24 de diciembre de 1953, justo un día después de que Beria fuera ejecutado. Han pasado los zares, la URSS, la Guerra Fría y la perestroika, y aquí sigue, como uno de los símbolos de Moscú.

La arquitectura: fachada, techo de cristal y fuente
El GUM tiene una fachada de unos 242 metros a lo largo del lado este de la Plaza Roja, con aire a las grandes estaciones de tren londinenses del siglo XIX. Visto desde fuera, no parece una galería comercial. Dentro se organiza en tres pasajes y tres niveles unidos por pasarelas, bajo un techo de cristal que aguanta la nieve. Aquí tienes la planta con la ubicación de tiendas y servicios.

En el centro del pasaje principal, en la planta baja, está la famosa fuente del GUM, reabierta en 2007 y redecorada según la temporada. Es uno de los rincones más fotografiados de Moscú.

Los baños históricos
En el subsuelo están los baños históricos, restaurados con su diseño original de principios del siglo XX. Son de pago (rondan los 200 rublos por persona, y la tarifa sube cada año) e incluyen aseos, duchas y zona de aseo personal. La web oficial ya no publica un precio fijo, así que confírmalo allí mismo. Si solo necesitas un baño normal, hay aseos más baratos en las plantas superiores.

El cine y la sala de exposiciones
En la tercera planta hay un cine histórico con tres salas (una de ellas VIP, con sofás de terciopelo y bar) que proyecta estrenos, clásicos soviéticos y películas infantiles. En la planta baja está la sala de exposiciones, donde se celebran muestras, conciertos y ruedas de prensa. Por la noche, el GUM se ilumina con miles de bombillas.
Un consejo: para admirar bien el edificio, pasea también por la calle peatonal Nikolskaya, que bordea el GUM. Está llena de comercios y restaurantes, de noche se ilumina preciosa y termina en la plaza Lubianka.
Eventos, festivales y la pista de hielo en invierno
El GUM organiza eventos todo el año: exposiciones de arte y fotografía, presentaciones de diseñadores y celebraciones de temporada. En verano monta un festival de flores y, en invierno, su gran reclamo: la pista de hielo en plena Plaza Roja.

El GUM-Katok se instala cada invierno (la última temporada, del 1 de diciembre al 1 de marzo) y abre todos los días de 9:00 a 23:30. La entrada de adulto ronda los 900 rublos y la infantil es más barata; las primeras sesiones de la mañana entre semana suelen ser gratis. Cada año lo decoran con un motivo distinto de la artesanía popular rusa (gzhel, jojlomá, el juguete de Dýmkovo…). Las fechas y precios cambian cada temporada, así que compruébalos en su web. Te lo cuento con detalle en la guía de qué hacer en Moscú en Navidad y Nochevieja.
Qué comprar en el GUM
En el GUM hay más de un centenar de tiendas y se calcula que lo visitan unas 60.000 personas al día. La entrada es gratis y, aunque no compres nada, merece la pena recorrer sus galerías. Aquí tienes el listado oficial de tiendas.
Las marcas de lujo: qué se fue y qué hay ahora
Si vienes con la idea del GUM como escaparate de las grandes casas occidentales, conviene saber lo que cambió. Tras las sanciones de 2022, Louis Vuitton, Dior, Gucci, Cartier, Hermès, Prada, Tiffany, Burberry, Salvatore Ferragamo, Armani u Omega cerraron sus boutiques. Sus locales no tardaron en llenarse de nuevo.
Hoy mandan las firmas italianas y europeas que se quedaron: Max Mara (con Marella, Marina Rinaldi y Weekend), Brunello Cucinelli, Etro, Pinko, Furla, Liu Jo, Ermanno Scervino, Boggi Milano, Hugo Boss, Lacoste o Karl Lagerfeld. Y crece sin parar la presencia de marcas rusas: moda como 12 STOREEZ o LIMÉ, la relojería de Konstantin Chaikin, la joyería de MIUZ Diamonds, la Porcelana Imperial de San Petersburgo o la jojlomá firmada por Alena Akhmadúllina. Buena parte de estas tiendas las gestiona el grupo Bosco di Ciliegi, que controla gran parte del comercio del GUM.

Resumiendo: el GUM sigue siendo el centro comercial más elegante de Moscú, solo que con otro reparto de marcas. Eso sí, aquí los precios son de los más altos de la ciudad. Como novedad práctica para el viajero, también hay tiendas de electrónica (Samsung, Huawei, un punto Restore: con producto Apple y la marca rusa Bork), por si necesitas un cargador o reparar el móvil.
Gastronom №1, el supermercado soviético
En la planta baja está el Gastronom №1, el único supermercado del GUM. Vende producto delicatesen y, con sus mostradores de mármol y sus escaparates asomados a la Plaza Roja, recuerda a la mítica tienda soviética que funcionó aquí entre 1953 y 1990. Es caro, pero de mucha calidad: caviar negro y rojo (que puedes probar antes de comprar), embutidos, dulces de la época soviética, té, chocolates y una buena selección de vodka y vinos.
Souvenirs y artesanía rusa
Si buscas artesanía rusa de calidad, en el GUM tienes la tienda de la Porcelana Imperial, la de jojlomá y la de Cristal y Porcelana, con matrioskas, gzhel, samovares, joyas de ámbar y porcelana. No es lo más barato (hay souvenirs más económicos en otras zonas), pero la calidad es alta.

Comprar una tarjeta SIM rusa (MegaFon)
En la tercera planta hay una tienda de MegaFon, uno de los grandes operadores rusos. El matiz importante: desde el 1 de enero de 2025, comprar una SIM rusa siendo extranjero exige registro biométrico, lo que complica el trámite sobre la marcha. Por eso muchos viajeros llegan ya con una eSIM contratada desde casa.
Cajeros y banco (ojo con la tarjeta extranjera)
En el GUM hay cajeros de Alfa-Bank y una oficina del banco VTB, pero no te servirán de mucho si vienes de fuera: desde 2022 las tarjetas extranjeras no funcionan en los cajeros rusos. Para tener rublos tienes dos caminos: traer efectivo en euros o dólares y cambiarlo, o conseguir una tarjeta rusa MIR. Lo explico más abajo.
La farmacia
En el GUM hay una farmacia (Doktor Stolétov) por si necesitas comprar medicinas que no hayas traído de casa.
Las taquillas del teatro Bolshói
En la primera línea del GUM hay una taquilla oficial del teatro Bolshói, abierta todos los días de 11:00 a 20:00, donde comprar entradas para la ópera o el ballet. Te cuento cómo funciona en mi guía del teatro Bolshói.
Qué comer en el GUM
Stolovaya №57, el comedor soviético
La Stolovaya №57, en la tercera planta, es un viaje a la cocina soviética: ensaladilla rusa (olivié), borsch, pelmeni, pollo a la kíev y postres de la época. Es autoservicio: coges la bandeja, haces cola, eliges y recoges tu mesa. Un apunte sincero: ya no es tan barata como hace unos años. La cuenta media ronda los 750-1.000 rublos por persona (unos 9-11 euros), parecido a cualquier cafetería del centro. Aun así, sigue siendo de lo más asequible que vas a encontrar comiendo caliente a pie de Plaza Roja.
Café Festivalnoye
En la misma planta está el Café Festivalnoye, que toma su nombre del Festival Mundial de la Juventud de 1957. Ha cambiado: hoy funciona como un patio de comidas con varios puestos, uno panasiático (tom yam, pho bo, rollitos), uno de patata al horno y blinis, uno caucasiano (kharchó, lobio, lyulyá) y otro italiano con pizzas. Sigue siendo autoservicio y económico, y desde sus balconcitos comes casi bajo la cúpula, con vistas a la fuente.
Bosco Cafe y las novedades de gama alta
Si buscas algo más cuidado, el Bosco Cafe, en la planta baja y con terraza junto a la Plaza Roja, ofrece cocina italiana y rusa y una repostería excelente. En los últimos años el GUM ha estrenado además locales que antes no estaban: el Café Pushkin «junto a la fuente» (sucursal del célebre restaurante moscovita), un bar de champán de Abrau-Durso y el AVA Café. Son opciones de precio alto; el antiguo Beluga Caviar Bar, en cambio, ya no está.

El helado del GUM
Y no hay mejor forma de cerrar la visita que con el mítico helado del GUM. Cuesta 150 rublos (algo más de un euro), se vende en los quioscos de la planta baja, junto a la fuente, y se sirve sobre una galleta en forma de cucurucho, igual que cuando lo probé de niña. Se hace en el propio GUM desde 1954 y hay una decena de sabores: vainilla, crema brûlée, chocolate, fresa, arándano, pistacho, melón… A veces se forman colas, pero merecen la pena.

Preguntas frecuentes
¿Cuánto cuesta entrar al GUM?
Nada. La entrada al GUM es gratuita y puedes pasear por sus tres galerías aunque no compres nada. Abre todos los días de 10:00 a 22:00.
¿Cuánto cuesta el famoso helado del GUM?
150 rublos en 2025, algo más de un euro. Se vende en los quioscos de la planta baja, junto a la fuente, en unos diez sabores.
¿Siguen las marcas de lujo occidentales en el GUM?
No. Casas como Louis Vuitton, Dior, Gucci, Cartier, Prada o Tiffany cerraron sus boutiques en 2022. Hoy el GUM está lleno de marcas italianas y europeas que se quedaron y de un número creciente de marcas rusas.
¿Merece la pena visitar el GUM si no voy a comprar?
Sí. Es uno de los edificios más bonitos de la Plaza Roja, la entrada es gratis y puedes ver la fuente, los baños históricos, el supermercado soviético Gastronom 1 y probar el helado. En invierno, además, instalan una pista de hielo en la Plaza Roja.
¿Dónde se puede comer barato en el GUM?
En la tercera planta están la Stolovaya 57, un comedor de estilo soviético, y el Café Festivalnoye, un patio de comidas con cocina rusa, asiática, caucasiana e italiana. No son tan baratos como antes, pero siguen siendo de lo más asequible en plena Plaza Roja.






