Michael Malle vive en Gotemburgo (Suecia) y en septiembre de 2025 viajó a San Petersburgo y Moscú, entrando en Rusia a pie por el paso fronterizo de Narva con una eVisa. Su crónica es corta, honesta y está llena de esos detalles que solo se aprenden a base de tropezar: cinco horas de cola para salir de Estonia, una Mastercard que seguía funcionando en hoteles y trenes, y un aviso sobre el dinero que conviene leer dos veces.
El viaje de Michael de un vistazo
| Viajero | Michael Malle — Gotemburgo (Suecia) |
| Cuándo | Septiembre de 2025 |
| Ciudades | San Petersburgo y Moscú |
| Duración del viaje | Unas 10 noches (8 en Moscú, 2 en San Petersburgo) |
| Visado | eVisa (visado electrónico) |
| Entrada a Rusia | A pie por el paso de Narva (Estonia → Rusia) — unas 5 horas de cola para salir de Estonia |
| Trenes | San Petersburgo → Moscú en tren (4,5 h) |
| Dinero | Dólares estadounidenses en efectivo (no euros) — la Mastercard seguía funcionando para hoteles y billetes de tren |
| Conectividad | Roaming con SIM sueca de Tele2 — WhatsApp, Facebook y Telegram funcionaban |
La ruta de Michael en el mapa
Ruta aproximada del viaje de Michael: Gotemburgo → Tallin → Narva (frontera a pie) → San Petersburgo → Moscú.
Lo que sigue es la historia de Michael, con sus consejos y sus propias fotos. He retocado un poco su texto para que se lea con fluidez, pero todo lo que cuenta es suyo. Gracias, Michael, por compartirlo.
De Gotemburgo a la frontera: el primer autobús a Narva
Volé de Gotemburgo a Tallin y pasé una noche en un hotel, porque quería coger el primer autobús (Baltic Shuttle) de las 06:15 a Narva. Sabía que la frontera podía llevar su tiempo y me daba un poco de miedo llegar a San Petersburgo con las casas de cambio ya cerradas: pasar la primera noche sin rublos no tiene ninguna gracia.
Cinco horas de cola — y cinco minutos en el lado ruso
Estuve 5 horas haciendo cola a la intemperie antes de que nos dejaran entrar para salir de Estonia. Después tocó caminar 800 metros hasta el lado ruso, apenas 5 minutos en el control fronterizo ruso y otro kilómetro a pie hasta el siguiente autobús a San Petersburgo. Llegué sobre las 19:00. Si te estás planteando esta ruta, léete antes la guía completa para cruzar la frontera entre Estonia y Rusia por Narva.
Hoteles y trenes, pagados con mi Mastercard
Reservé mis hoteles con Zen Hotels y pagué con mi Mastercard. Al día siguiente cogí el tren a Moscú —4,5 horas— y compré el billete en la web de los Ferrocarriles Rusos con la misma tarjeta. En total pasé 8 noches en Moscú y dos en San Petersburgo.
Internet: mi SIM sueca funcionó sin más
Mi tarjeta SIM es de Tele2 y tengo 60 gigas de datos al mes sin coste adicional. Pude acceder a todas mis webs: WhatsApp, Facebook, Telegram. No hablo ruso, pero eso no fue ningún problema.
Nota de Irena: Michael tuvo suerte con su tarifa de roaming sueca; no todos los operadores europeos funcionan igual de bien en Rusia. Si el tuyo no lo hace, una eSIM de viaje instalada antes de salir es el plan B más sencillo.
Dinero: deja los euros en casa, lleva dólares
Si vas a Rusia desde Europa, no lleves moneda europea: no te dejan pasar con euros y te pueden multar con hasta 10.000 euros. Lleva mejor dólares estadounidenses, y lleva de sobra, porque puede que necesites un colchón. Una vez dentro, cambiar dólares por rublos es sencillo.
Seguridad — y el consejo que ojalá hubiera sabido antes
Me siento seguro en San Petersburgo y en Moscú. Y una cosa que ojalá hubiera sabido antes: los baños del metro se pueden pagar con la tarjeta Troika.
La próxima vez: Estambul, Kazán y hasta Vladivostok
No volveré a hacer la misma ruta por Narva. La próxima vez, en septiembre, vuelo vía Estambul hasta Kazán, luego voy visitando las principales ciudades de camino a Irkutsk y, para terminar, cojo un vuelo a Vladivostok. Según la Embajada en Estocolmo, puedo solicitar un visado electrónico válido para 30 días de estancia, y voy a pedirlo en agosto.
¿Has viajado a Rusia hace poco y quieres compartir tu experiencia? Cuéntame tu viaje aquí y lo publicaré en esta sección, con tu nombre o de forma anónima, como prefieras. Las historias como la de Michael son las que de verdad ayudan a quien está preparando su propio viaje.






