Si hay una plaza que vas a pisar sí o sí en San Petersburgo es la Plaza del Palacio. Aquí está el Palacio de Invierno, sede del museo del Hermitage; la imponente Columna de Alejandro, en el centro; el Edificio del Estado Mayor, con su arco triunfal; y, asomando por el oeste, la aguja dorada del Almirantazgo. Es el corazón histórico de la ciudad, escenario de la Revolución de 1917 y una de las plazas más bonitas del mundo. En este artículo te explico qué ver, cómo llegar y dónde comer cerca, con todos los datos prácticos actualizados a 2026.

La plaza más grande de Rusia (y dos veces la Plaza Roja)
Antes de meterte en harina, una idea de la escala: la Plaza del Palacio ocupa 5,4 hectáreas, más del doble que la Plaza Roja de Moscú, y es completamente peatonal. Está rodeada por un conjunto arquitectónico que va de la segunda mitad del XVIII a la primera del XIX, declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 1990 como parte del centro histórico de San Petersburgo.
Cuatro edificios la delimitan:
- al norte, el Palacio de Invierno (museo del Hermitage)
- al sur, el Edificio del Estado Mayor con su arco triunfal
- al este, el Cuartel del Cuerpo de Guardias
- al oeste, abierta hacia el Almirantazgo y los Jardines de Alejandro
Y en el centro, la Columna de Alejandro, que se sostiene por su propio peso sin estar fijada al pedestal. La plaza une la Avenida Nevsky con el Puente del Palacio sobre el río Nevá, y es el punto de inicio de la mayoría de rutas turísticas y excursiones por la ciudad.
Cómo llegar y mejor momento para visitarla
Metro más cercano: Admiralteyskaya (línea 5, púrpura), a 700 metros. Es la estación más profunda del metro de San Petersburgo y la más cómoda para acceder al centro histórico. También puedes llegar desde Nevsky Prospekt (línea 2) o Gostiny Dvor (línea 3), pero tendrás que caminar más por la Avenida Nevsky, lo cual no es ningún drama, al contrario. Si te interesa moverte en metro durante tu viaje, te explico todo en el artículo del transporte público de San Petersburgo.
Mejor hora: a primera hora de la mañana (antes de las 10:00) la plaza está prácticamente vacía y la luz es preciosa para fotos. A partir de media mañana se llena de turistas, grupos guiados y artistas callejeros. Al atardecer también es muy fotogénica, sobre todo en verano durante las Noches Blancas, cuando el cielo no se pone del todo oscuro.
Tiempo necesario: para la plaza en sí, una hora es suficiente. Si vas a entrar al Hermitage, reserva al menos medio día (idealmente una jornada entera).
Una plaza marcada por la historia
Aquí ha pasado de todo. La plaza se llama Дворцовая площадь (Plaza del Palacio) desde 1766, por el Palacio de Invierno que ocupa todo su lado norte. Entre 1918 y 1944 cambió de nombre por Plaza Uritsky, en honor a Moisei Uritsky, uno de los organizadores del asalto al Palacio en 1917, asesinado en la entrada del Estado Mayor en agosto de 1918.
Dos eventos la convirtieron en escenario de la historia mundial:
- el Domingo Sangriento del 9 de enero de 1905: el zar Nicolás II ordenó disparar contra los obreros que protestaban frente al Palacio de Invierno. La masacre fue una de las chispas que encendieron la Revolución de 1905.
- el asalto al Palacio de Invierno del 25 de octubre de 1917 (calendario juliano), que dio el poder a los bolcheviques y marcó el inicio del régimen soviético.
Una curiosidad: los adoquines (брусчатка) que pisas no son tan antiguos como parecen. Se colocaron en 1977 y se renuevan periódicamente, así que si en algún puesto te quieren vender una «piedra histórica» del suelo, no te lo creas. La administración municipal tuvo que aclararlo públicamente porque la gente arrancaba los adoquines como recuerdo.
1. El Palacio de Invierno y el museo del Hermitage
El edificio más antiguo y famoso de la plaza es el Palacio de Invierno (1754-1762), obra del arquitecto italo-ruso Francesco Bartolomeo Rastrelli en estilo barroco isabelino. Fue la residencia oficial de invierno de los zares desde 1762 hasta 1904, cuando Nicolás II se trasladó al Palacio de Alejandro en Tsárskoye Seló (la actual Pushkin). De julio a noviembre de 1917 albergó al Gobierno Provisional tras la abdicación del zar.
El palacio consta de tres pisos, tiene forma cuadrada con patio interior y sus fachadas dan al río Nevá, al Almirantazgo y a la Plaza del Palacio (donde se encuentra la fachada principal). Hoy alberga el museo del Hermitage, una de las mayores pinacotecas del mundo y, por superficie expositiva (más de 233.000 m²), el museo de arte más grande del planeta. Solo el complejo principal tiene 365 salas abiertas al público, y la colección reúne más de 3 millones de obras.


Datos prácticos del Hermitage en 2026
- Entrada al museo: por el patio grande del Palacio de Invierno (Plaza del Palacio, 2). Antes se hacía cola en taquillas; ahora todo va por sesiones reservadas online.
- Precio: 700 rublos el billete básico al Complejo Principal (Palacio de Invierno + Pequeño, Nuevo y Grande Hermitage + Teatro del Hermitage). El Edificio del Estado Mayor va aparte, otros 700 rublos.
- Horario: martes, viernes y sábado de 11:00 a 20:00; miércoles, jueves y domingo de 11:00 a 18:00. Cerrado los lunes, el 1 de enero y el 9 de mayo. El último acceso es 2 horas antes del cierre.
- Días gratis: el tercer jueves de cada mes (para ciertas categorías como estudiantes y jubilados rusos).
- Duración recomendada: 2 horas por sesión, aunque te puedes quedar más tiempo. Para ver lo esencial, planifica al menos medio día.
No intentes verlo todo en una sola visita: se calcula que si dedicaras un minuto a cada pieza, tardarías más de 11 años en recorrerlo entero.
Hay un artículo dedicado donde explico paso a paso cómo comprar las entradas, qué rutas hay, qué obras no te puedes perder y cómo evitar las colas: El Hermitage de San Petersburgo: la guía completa para tu visita.
El Pórtico de los Atalantes
Justo al lado del Palacio de Invierno, en la calle Millionnaya, está el Pórtico de los Atalantes del Edificio del Nuevo Hermitage. Diez gigantescas figuras masculinas de granito gris, talladas por Alexander Terebenev en 1844, sostienen sobre sus hombros la entrada del museo. Es una de las imágenes más fotografiadas de San Petersburgo.
Hay una leyenda popular: tocar el dedo gordo del pie de uno de los atlantes trae suerte en el amor. Se nota cuáles son los favoritos porque están completamente pulidos por tanta mano.


2. Edificio del Estado Mayor (1819-1829)
Enfrente del Palacio de Invierno, cerrando la plaza por el sur, está el majestuoso Edificio del Estado Mayor, una fachada curva de 580 metros, una de las más largas de Europa. Lo diseñó el arquitecto Carlo Rossi entre 1819 y 1829 en estilo neoclásico, pensado precisamente para integrarse con el barroco del Palacio de Invierno y dar unidad al conjunto. Fue uno de los mayores logros del urbanismo imperial ruso.
A lo largo de su historia ha sido sede del Estado Mayor del Ejército, el Ministerio de Defensa, el de Asuntos Exteriores y el de Finanzas. Hoy se divide en dos:
- el ala oeste sigue siendo militar (sede del Distrito Militar Occidental). No es visitable.
- el ala este, desde 1993, pertenece al museo del Hermitage. Aquí están las colecciones de arte moderno y contemporáneo: los impresionistas y postimpresionistas (Monet, Van Gogh, Gauguin, Matisse, Picasso, Cézanne), la colección Fabergé y el Museo de la Guardia Imperial. Si te gusta el arte moderno, esta parte es una joya y suele tener mucha menos gente que el Palacio de Invierno.
Importante: aunque en algunas guías antiguas leerás que la entrada al Estado Mayor está incluida en el billete general del Hermitage, ya no es así. Desde hace años son entradas separadas (700 rublos cada una). La entrada al Estado Mayor se hace por la puerta bajo el arco, en la calle Bolshaya Morskaya.
Lo más vistoso del edificio es el gran Arco del Triunfo que lo parte en dos. A 36 metros de altura, una cuadriga de la diosa Gloria tirada por seis caballos domados por dos soldados conmemora la victoria rusa sobre Napoleón en 1812. Si pasas bajo el arco por la calle Bolshaya Morskaya, sales directamente a la Avenida Nevsky.


3. La Columna de Alejandro (1830-1834)
En el centro exacto de la plaza se alza la Columna de Alejandro, un monumento conmemorativo de la victoria rusa sobre Napoleón. La diseñó Auguste de Montferrand, el mismo arquitecto francés autor de la catedral de San Isaac, inspirándose en la columna de Trajano de Roma.
Algunos datos para hacerte a la idea de su magnitud:
- Altura total: 47,5 metros (la columna monolítica de granito, sin contar el pedestal, mide 25,6 m).
- Peso: alrededor de 600 toneladas.
- Material: una sola pieza de granito rosa, tallada en una cantera en Pyterlahti (Finlandia), a más de 190 km de San Petersburgo, y transportada en una barcaza.
- No está fijada: se sostiene por su propio peso. Cuando se inauguró, mucha gente temía pasar cerca por si caía. Cuenta la leyenda que Montferrand paseaba a su perro alrededor de la columna cada tarde para demostrar que era segura.
Más de 2.000 soldados y obreros participaron en su erección, que se hizo en menos de dos horas el 30 de agosto de 1832. La inauguración oficial, presidida por Nicolás I, tuvo lugar el 30 de agosto de 1834.
En la cima hay un ángel con una cruz, esculpido por Boris Orlovsky, que pisa una serpiente: simboliza la paz que Rusia trajo a Europa al derrotar a Napoleón. Dicen que el rostro del ángel se parece al del zar Alejandro I.
La base está decorada con cuatro bajorrelieves de bronce que glorifican alegóricamente las victorias del ejército ruso, y rematada con águilas bicéfalas en las esquinas.

4. El Cuartel del Cuerpo de Guardias (1837-1843)
El lado este de la plaza lo cierra el Cuartel del Cuerpo de Guardias, en estilo neoclásico, obra del arquitecto A. P. Briullov entre 1837 y 1843. Es probablemente el edificio más sobrio del conjunto y el que menos suele mirarse, pero completa el equilibrio visual de la plaza.
Sigue siendo un edificio militar (cuartel general del 6º Ejército de la Bandera Roja de Leningrado, de la Fuerza Aérea y Defensa Aérea) y no es accesible para el público.
5. El Almirantazgo (1806-1823)
El lado oeste de la plaza no está cerrado por ningún edificio, sino que se abre hacia los Jardines de Alejandro y, al fondo, hacia el imponente Almirantazgo, con su aguja dorada coronada por un pequeño barco que es uno de los símbolos de San Petersburgo (junto con el Jinete de Bronce y el ángel de la Fortaleza de San Pedro y San Pablo).
Construido entre 1806 y 1823 en estilo Imperio sobre la antigua fortaleza-astillero que fundó Pedro I en 1704, es uno de los grandes ejemplos del clasicismo ruso. Su fachada principal mide 407 metros y está cuajada de relieves alegóricos sobre el poder marítimo ruso.
Desde el 31 de octubre de 2012, el Almirantazgo alberga el Estado Mayor de la Armada Rusa (Главное командование ВМФ России), trasladado desde Moscú. Por eso ondea sobre el edificio la bandera azul de San Andrés de la Marina rusa. No es visitable: es una instalación militar activa. Solo puedes admirar la fachada y la aguja desde fuera.

6. La Plaza del Palacio hoy: eventos y ambiente
La Plaza del Palacio no es solo un escenario congelado del siglo XIX. Cada año pasan por aquí millones de personas y se celebran algunos de los eventos más importantes de la ciudad:
- Año Nuevo: la plaza alberga el árbol de Navidad más alto de la ciudad (cerca de los 30 metros), un mercado navideño y, los últimos años, un gran tobogán de hielo de 8 metros junto a la Columna de Alejandro y, en algunas ediciones, una pista de patinaje.
- 9 de mayo (Día de la Victoria): desfile conmemorativo y, por la tarde, gran concierto al aire libre.
- Velas Escarlata (Алые паруса), finales de junio: la mayor fiesta de graduación de los institutos de la ciudad, con más de un millón de personas reunidas a orillas del Nevá. La plaza queda cerrada al tráfico y se llena de jóvenes celebrando.
- Maratón de las Noches Blancas, finales de mayo o principios de junio: la salida y la meta están aquí mismo. Más datos en mi artículo sobre las Noches Blancas de San Petersburgo.
- Día de la Armada Rusa (último domingo de julio): ceremonia con honores militares y concierto.
- Conciertos internacionales: a lo largo de los años han actuado aquí desde Plácido Domingo y los Tres Tenores hasta Madonna, Elton John, Paul McCartney o los Rolling Stones.
En la plaza también te encontrarás con personajes vestidos de la época imperial (Pedro I, Catalina la Grande, soldados zaristas) dispuestos a hacerse fotos contigo por un precio, carruajes de caballos para dar una vuelta y, en verano, conciertos espontáneos de músicos callejeros junto al Pórtico de los Atalantes.


7. Dónde comer cerca de la Plaza del Palacio
A 5-10 minutos andando tienes diversas opciones:
- Bellevue Brasserie (terraplén del río Moika, 22). En la última planta del hotel Kempinski, con vistas de 360° sobre el Hermitage, el Estado Mayor y la cúpula de la Salvador sobre la Sangre Derramada. Cocina francesa y rusa moderna. Opción cara, pero las vistas valen lo que cuestan.
- Stolovaya №1 (Griboyedov channel embankment, 14). La opción económica: cantina rusa de autoservicio, frecuentada por locales y turistas. Comida casera, raciones generosas, 300-500 ₽ por una comida completa de tres platos y postre. Sin reserva, sin pretensiones, muy resuelto si vas justo de tiempo.
A lo largo de la Avenida Nevsky encontrarás muchísimas opciones más, desde cadenas rusas como Teremok (especializadas en blinis) hasta cafeterías de autor y comida rápida internacional.

¿Y después de la Plaza del Palacio?
Saliendo por debajo del arco del Estado Mayor llegas directamente a la Avenida Nevsky, la calle principal de la ciudad. Cruzando el Puente del Palacio sobre el Nevá llegas a la isla de Záyachy y a la Fortaleza de San Pedro y San Pablo, donde nació la ciudad. Y si tienes más días por delante, te recomiendo planificar bien la visita con mi guía de itinerarios de San Petersburgo de 1 a 4 días.
Preguntas frecuentes sobre la Plaza del Palacio
¿Cuánto cuesta entrar a la Plaza del Palacio?
Es totalmente gratis. La plaza es un espacio peatonal abierto las 24 horas del día. Solo se paga la entrada si decides visitar los museos que la rodean: el Hermitage (en el Palacio de Invierno) o las colecciones de arte moderno y contemporáneo en el Edificio del Estado Mayor.
¿Cuál es la estación de metro más cercana?
Admiralteyskaya (línea 5, púrpura), a unos 700 metros. Es la opción más rápida. También puedes llegar desde Nevsky Prospekt (línea 2) o Gostiny Dvor (línea 3) andando por la Avenida Nevsky.
¿Cuánto tiempo hace falta para visitarla?
Una hora basta para recorrer la plaza, ver los exteriores de los edificios y la Columna de Alejandro. Si decides entrar al Hermitage, reserva al menos medio día. Para visitarlo a fondo, mejor una jornada completa.
¿Por qué la plaza es tan grande?
Tiene 5,4 hectáreas, más del doble que la Plaza Roja de Moscú. Originalmente era una explanada militar donde se hacían desfiles del ejército imperial ruso, y ese uso explica sus dimensiones.
¿Se puede subir a la Columna de Alejandro?
No. Es un monumento conmemorativo macizo, sin acceso interior. Solo se puede admirar desde abajo. Y curiosamente, no está fijada a su pedestal: se sostiene por su propio peso.
¿Cuándo se construyó la Plaza del Palacio?
El conjunto arquitectónico se levantó entre la segunda mitad del siglo XVIII y la primera del XIX. El edificio más antiguo es el Palacio de Invierno (1754-1762) y el más reciente, el Cuartel del Cuerpo de Guardias (1837-1843).
¿La Plaza del Palacio es Patrimonio de la Humanidad?
Sí, forma parte del centro histórico de San Petersburgo y los conjuntos monumentales asociados, inscrito por la UNESCO en 1990 en la lista del Patrimonio Mundial.






