Si viajas a Rusia en verano, hay una palabra que vas a escuchar en todas partes: kvas. Y no, no es un refresco cualquiera ni una cerveza disfrazada. Es una bebida milenaria, ligeramente fermentada, profundamente eslava y sorprendentemente refrescante. ¿A qué sabe? ¿De qué está hecho? ¿Y por qué lo venden en barriles callejeros?

¿Qué es el kvas?
El kvas (квас) es una bebida tradicional eslava hecha a base de pan de centeno fermentado. Su sabor es difícil de describir: algo entre una cerveza muy suave sin alcohol y un refresco con toques ácidos y dulzones. Es tan antiguo como el propio Rus de Kiev, y sigue siendo parte del día a día de muchos rusos.
Lo curioso es que, aunque sí contiene algo de alcohol (alrededor del 0,5% o menos), en Rusia se considera no alcohólica, así que la beben tanto adultos como niños.
El kvas siempre me trae recuerdos de infancia: aquellos veranos calurosos en los que bajábamos con unas pocas kopeikas en el bolsillo y hacíamos cola frente al barril, esperando nuestro vaso frío. Su sabor era inconfundible, y cada trago nos hacía sentir un poco más mayores.
Ingredientes y preparación
Tradicionalmente, el kvas se elabora con:
- Pan negro (de centeno) seco o tostado
- Agua
- Azúcar o miel
- Levadura
- A veces se añaden frutas secas, menta o incluso remolacha
Tras unas horas o días de fermentación, el líquido se cuela y se enfría. El resultado: una bebida turbia, oscura, espumosa y muy sabrosa.
¿Dónde se bebe?
En verano, el kvas es omnipresente en Rusia, Ucrania o Bielorrusia. Puedes encontrarlo:
- En supermercados, embotellado como si fuera una Coca-Cola
- En puestos callejeros, donde lo sirven directamente desde unos barriles amarillos o cisternas móviles
- En mercados rurales, vendido por abuelas que lo hacen en casa
- En restaurantes, como acompañamiento tradicional

En ciudades como Moscú o San Petersburgo, no es raro ver camiones cisterna con grifo que despachan kvas a vasos de plástico por unos pocos rublos. Toda una experiencia.

¿A qué sabe el kvas?
Si te gustan los sabores fermentados, el kvas te encantará. Es:
- Ligeramente dulce, pero no empalagoso
- Con un toque ácido o avinagrado
- Refrescante, con gas natural (de la fermentación)
- Un poco a pan mojado… en el mejor sentido posible
Y sí, su sabor puede chocar al principio, pero muchos acaban enganchados.
Beneficios y curiosidades
- El kvas se considera saludable: ayuda a la digestión, contiene probióticos y minerales.
- Se usaba en la antigua URSS como bebida energética para obreros y soldados.
- En algunas regiones, también se usa como base para sopas frías como el okroshka.
- Hay marcas artesanales, pero también industriales como Nikola, Ochakovo o Dary Kumy.
¿Vale la pena probarlo?
Definitivamente sí. No solo por su sabor, sino porque el kvas forma parte del alma gastronómica rusa. Es como beberse un pedacito de historia. Y si no te convence a la primera, dale una segunda oportunidad: cada marca y versión casera sabe diferente.






