Rusia tiene casi un siglo de historia en la fabricación de relojes mecánicos, con marcas de estilo cosmonauta, aviador, militar o anfibio que la mayoría de la gente no conoce: Raketa, Pobeda, Vostok, Poljot o Sturmanskie. Desde la inauguración de la Primera Fábrica de Relojes de Moscú en 1930, pasando por el primer reloj que fue al espacio con Yuri Gagarin en 1961, hasta la actualidad, la historia de los relojes rusos es de todo menos aburrida. Te la cuento y te explico dónde comprar relojes rusos hoy en día: en la tienda online oficial de Raketa (con envíos internacionales), en la fábrica de Vostok, o en distribuidores como Meranom, Amazon o Etsy.
Introducción
La mayoría de gente no conoce los relojes rusos. ¿Cuántas personas conoces que lleven un reloj ruso? Desde luego no son tan populares como los relojes suizos. Sin embargo, Rusia tiene una rica y fascinante historia en la fabricación de relojes mecánicos con casi un siglo de antigüedad.
Mucha gente que viaja a Rusia piensa que los relojes que se venden en Moscú, San Petersburgo u otras ciudades rusas son relojes de baja calidad hechos para turistas que buscan algún souvenir de estilo soviético. Gran error.
Muchas marcas de relojes rusos son de gran calidad, robustas y, sobre todo, con diseños muy auténticos y personales. Evidentemente, no todos los relojes rusos son buenos o atractivos: solo hay que saber qué marcas comprar y dónde hacerlo.
Vas a poder comprobar a continuación qué historia más interesante tienen los relojes rusos y te voy a explicar dónde puedes comprarlos, ya sea para usarlo tú mismo o como un regalo muy especial.
La fábrica de relojes más antigua de Rusia, la Fábrica de Petrodvorets (1721)

La que está considerada la fábrica de relojes más antigua de Rusia es la fábrica de Petrodvorets, fundada en 1721 en San Petersburgo por Pedro el Grande como la Fábrica de Peterhof, ubicada al lado del complejo de palacios y jardines de Peterhof. Inicialmente se especializó en el trabajo del granito y las piedras preciosas para la familia real.
En 1871, en esta fábrica se produce el mármol para la construcción de la Catedral de San Isaac de San Petersburgo y para las fuentes de Peterhof. En 1895 empieza a producir los relojes de bolsillo Talberg, relojes de lujo solo para los más pudientes de la época.

Después de la Revolución Rusa de 1917, la fábrica también empieza a fabricar piedras de precisión para las industrias relojera y militar del país. Como curiosidades, cabe mencionar que en 1927 realiza la fabricación de las losas del mausoleo de Lenin de la Plaza Roja y en 1934 participa en la fabricación de las estrellas de rubí que puedes ver en el Kremlin.
Sobre esta fábrica, que actualmente produce dos de las marcas de relojes rusos más famosas (Raketa y Pobeda) y cuyas instalaciones pueden visitarse, seguiré hablando con mayor detalle más abajo.
Stalin y la Primera Fábrica de Relojes de Moscú (años 30)
La fabricación a gran escala de relojes mecánicos rusos comienza realmente con la fundación en 1930, por orden de Stalin, de la Primera Fábrica de Relojes del Estado en Moscú.
Para ello el gobierno soviético adquirió dos fábricas de relojes estadounidenses que habían entrado en quiebra tras la Gran Depresión y contrató a algunos de sus trabajadores para que formaran a los trabajadores rusos. Se pretendía industrializar el país, a lo cual ayudó la limitación que impuso Stalin a la importación de productos extranjeros.
Durante los años 30 se fabricaron los primeros relojes para el Ejército Rojo, tanto de bolsillo como de pulsera. Tras el asesinato del líder bolchevique Serguéi Kírov en diciembre de 1934, la fábrica pasó a llevar su nombre. Esta es una foto de la Primera Fábrica de Relojes en los años 90:

La Segunda Guerra Mundial

Ante el empuje de los nazis durante la Segunda Guerra Mundial, la producción de la Primera Fábrica de Relojes de Moscú se traslada a otras poblaciones como Chístopol. Cuando los alemanes se retiran, la producción vuelve a Moscú, pero la fábrica de Chístopol continuó haciendo relojes para el ejército, siendo conocida más tarde como Vostok, que se convertirá en una de las marcas de relojes rusos más famosas de la historia (ver foto anexa).
El propio Stalin fue también el que impulsó durante esta época (en 1945) la Segunda Fábrica de Relojes, con relojes destinados a la población civil (no a la militar), a precios más asequibles y bajo la marca Slava.
De esta fábrica surgió el popular Pobeda («Victoria»), nombre que impuso Stalin para celebrar la victoria en la Segunda Guerra Mundial. Este reloj fue muy utilizado por los rusos, adquiriendo una buena reputación por su fiabilidad y robustez.
Volviendo a la Fábrica de Petrodvorets (la fundada en 1721), durante la Segunda Guerra Mundial es también evacuada y el edificio es destruido casi por completo. La fábrica es reconstruida y en 1949, por orden de Stalin, empieza a producir también los relojes de las marcas Pobeda (Victoria) y Zvezda (Estrella).
La Guerra Fría y la carrera espacial
En la Primera Fábrica de Relojes de Moscú empiezan a fabricarse en 1952 los famosos relojes Sturmanskie («Navegante») para los aviadores militares soviéticos, siendo también utilizados por los oficiales del Ejército Rojo. Se dice que Yuri Gagarin voló con uno de estos relojes al espacio, convirtiendo a esta marca en el primer reloj en el espacio. Tras el vuelo espacial de Gagarin, la fábrica adoptó el nombre de Poljot («Vuelo»). En la siguiente imagen puedes ver una réplica de este primer reloj espacial:
Sin embargo, según el Museo de la Cosmonáutica de Moscú, el reloj utilizado por Gagarin en su primer viaje espacial era un Pobeda y no un Sturmanskie.

En 1965, Alekséi Leónov dio el primer paseo espacial fuera de la nave con un reloj Strela («Flecha»), aparecido en 1959 y utilizado en la década de los 60 en diferentes vuelos espaciales. Esto hizo que ganara una fama equivalente al Speedmaster de Omega (primer reloj en llegar a la Luna en las misiones de la NASA).
También se fabricaron otros modelos como el Aviator, Okean, Sputnik o Antarktida (para los miembros de la primera expedición soviética al Polo Sur). A finales de los 80 también se crea el modelo Buran.
Siguiendo con esta moda de «relojes espaciales», en 1961 la fábrica de Petrodvorets, que también producía los relojes Pobeda, empieza a producir relojes bajo su propia marca, Raketa. Se trata de una marca de relojes utilizada por el Ejército Rojo, la Armada Soviética, los exploradores del Polo Norte, submarinistas del ejército y cosmonautas. De hecho, el nombre de la marca Raketa («Cohete») es en honor a Yuri Gagarin y los logros espaciales.

Esta fábrica alcanza su punto culminante en la década de los 80, en la que llega a producir alrededor de 4,7 millones de relojes anuales y a emplear a 8.000 personas, conformándose una gran población a su alrededor con hospitales, escuela, un estadio de fútbol, comercios, etc. Los relojes se exportaron no solo a los países de influencia comunista, sino también a muchos otros países occidentales.
Por su parte, la fábrica de Chístopol empieza también a fabricar en los años 60 los famosos relojes Komandirskie («Comandante»), con destino militar, y Amphibia (relojes para buceadores y submarinistas). En 1969 adopta el nombre de Fábrica de Relojes Vostok, nombre comercial que empezarían a llevar sus relojes desde entonces. A finales de los 70 y principios de los 80 alcanza una producción de 4,5 millones de relojes anuales, exportados a más de 70 países (EEUU incluido), convirtiéndose junto con Raketa en el principal productor ruso de relojes.
Con la llegada de la Perestroika y la crisis de la década de los 90, la calidad de los relojes fue a menos y gran parte de las fábricas cerraron.
Los relojes rusos en la actualidad: ¿dónde comprar relojes rusos?
La fábrica Raketa continuó existiendo tras el colapso de la URSS en 1991, aunque con una producción mucho menor y sobreviviendo gracias a los encargos militares. Sin embargo, el fallecimiento en el año 2000 de Oleg Tychkin, que había dirigido la fábrica desde 1961, acaba con el cierre de la misma.
Raketa y Pobeda: la fábrica de Petrodvorets hoy
En 2009, un grupo de inversores encabezado por el empresario británico David Henderson-Stewart y el francés Jacques von Polier adquiere la fábrica de Petrodvorets y sus marcas, y empieza a fabricar de nuevo los relojes Raketa y Pobeda. Hoy es una de las poquísimas manufacturas del mundo que fabrica sus propios movimientos mecánicos de la A a la Z, incluyendo el espiral y el escape.
En 2015 instaló en la Central Children’s Store de Lubyanka en Moscú (los grandes almacenes de juguetes) uno de los cinco relojes mecánicos más grandes del mundo, junto con el Big Ben, el carillón del Kremlin de Moscú, el reloj de la Torre del Reloj de Praga o el reloj de la ciudad de Ganzhou.
Desde 2009, las instalaciones de esta centenaria empresa, que eran inaccesibles durante la era soviética, se abren al público mediante visitas guiadas en ruso y en inglés. Si viajas a San Petersburgo y quieres visitar la fábrica, se encuentra al lado de los jardines y palacio de Peterhof y podrás ver el proceso de fabricación de estos relojes y también comprarlos en su tienda. A tener en cuenta: hay que reservar la visita por adelantado escribiendo a factory@raketa.com. Además de la tienda de la propia fábrica, Raketa tiene boutiques en Moscú (en la céntrica calle Tverskaya) y San Petersburgo, y también en el extranjero: París, Berna o Ámsterdam, entre otras ciudades.
También es posible comprar sus relojes en su tienda online oficial: world.raketa.com, que realiza envíos a todo el mundo. Eso sí, los precios han subido mucho en los últimos años: la mayoría de modelos actuales de Raketa se mueven entre los 1.500 y los 3.000 euros aproximadamente (el modelo Baikonur, lanzado en 2026 para conmemorar el 65 aniversario del vuelo de Gagarin, cuesta 2.400 euros). Ya no son los relojes baratos de la época soviética, sino una marca que compite en el segmento de la relojería mecánica de gama media-alta.

Durante los últimos años, la marca Raketa ha realizado una fuerte actividad promocional a través de medios, eventos y embajadores de marca. Así, ha contado con el apoyo de la modelo y actriz rusa Natalia Vodianova, que diseñó un reloj con incrustaciones de rubíes, pero también del presidente ruso Vladímir Putin, del campeón olímpico de snowboard Vic Wild o del exministro de Defensa ruso Serguéi Shoigú.

Poljot, Sturmanskie, Aviator y Buran
Por su parte, los relojes Poljot, de la Primera Fábrica de Relojes, ya no se producen como tal, aunque por Internet pueden encontrarse unidades de partidas más antiguas (o de segunda mano). La empresa se disgregó en varias firmas, siendo la principal Volmax, el antiguo distribuidor de la compañía en Suiza, que se hizo cargo de sus fábricas y trabajadores y que tiene como marcas Aviator, Sturmanskie y Buran, antiguos modelos de Poljot.
A pesar de todo ello, Volmax no tiene los derechos del nombre Poljot, que fueron adquiridos por Serguéi Pugachov, un millonario ruso exiliado en Francia que no fue capaz de levantar de nuevo la fábrica, provocando su cierre. Actualmente, los modelos de relojes de Volmax se fabrican en Suiza, aunque utilizan el diseño de los modelos rusos antiguos.
Vostok: los relojes rusos más asequibles
Respecto a la marca Vostok de Chístopol, se declaró en quiebra en el año 2010 y se dividió en diversas compañías para poder sobrevivir. Actualmente, la fábrica originaria continúa produciendo los clásicos Komandirskie y Amphibia, que siguen siendo los relojes mecánicos rusos más asequibles: su tienda oficial es shop.vostok-inc.com (en ruso y con precios en rublos). Si compras desde fuera de Rusia, lo más práctico es Meranom, el distribuidor oficial de Vostok en Chístopol, con web en inglés, precios en dólares (los modelos van desde unos 100 hasta unos 500 dólares aproximadamente) y envíos a todo el mundo por correo ruso o DHL.
Un apunte importante si piensas comprar un reloj durante tu viaje a Rusia: desde 2022 las tarjetas Visa y Mastercard emitidas fuera de Rusia no funcionan en el país, así que en las tiendas físicas tendrás que pagar en efectivo (te explico dónde cambiar rublos) o con una tarjeta MIR rusa.




En 2004, Vostok formó una empresa conjunta con la compañía lituana Koli Ltd. para vender relojes de mayor calidad en los países occidentales. De aquí surge la marca Vostok Europe, con modelos ensamblados en Vilna (Lituania) que homenajean los logros tecnológicos de Rusia y la Unión Soviética. Más información: vostok-europe.com.

Tanto los relojes de Vostok y Vostok Europe como los de otras marcas rusas también pueden adquirirse de manera más fácil a través de Amazon. De muchos de los modelos de relojes rusos clásicos continúan realizándose réplicas.
Si eres coleccionista de estos relojes, en Etsy existe una variada oferta de relojes rusos de segunda mano, tanto antiguos como más modernos, y también encontrarás muchos relojes soviéticos vintage (Poljot, Slava, Strela, Raketa de la época soviética) en plataformas como eBay o Chrono24, a menudo desde 50-100 euros.
Preguntas frecuentes sobre los relojes rusos
¿Qué marcas de relojes rusos merecen la pena?
Las principales son Raketa y Pobeda (fabricadas en la fábrica de Petrodvorets de San Petersburgo), Vostok (con los clásicos Komandirskie y Amphibia) y las herederas de Poljot: Sturmanskie, Aviator y Buran. Para modelos vintage soviéticos, busca Poljot, Slava, Strela o Raketa de la época soviética.
¿Dónde puedo comprar un reloj ruso desde fuera de Rusia?
En la tienda online oficial de Raketa (world.raketa.com), que envía a todo el mundo, o en Meranom (meranom.com), el distribuidor oficial de Vostok con envíos internacionales. También encontrarás relojes rusos nuevos y vintage en Amazon, Etsy, eBay o Chrono24.
¿Se puede visitar la fábrica de relojes Raketa en San Petersburgo?
Sí. La fábrica de Petrodvorets está junto a los palacios y jardines de Peterhof y ofrece visitas guiadas en ruso y en inglés en las que puedes ver todo el proceso de fabricación. Hay que reservar por adelantado escribiendo a factory@raketa.com.
¿Cuánto cuesta un reloj ruso?
Un Vostok nuevo (Komandirskie o Amphibia) cuesta entre 100 y 500 dólares aproximadamente. Los Raketa actuales se mueven entre 1.500 y 3.000 euros. Los relojes soviéticos vintage de segunda mano se encuentran desde unos 50-100 euros en plataformas como Etsy, eBay o Chrono24.
Y hasta aquí la fascinante historia de los relojes rusos. ¿Has comprado ya alguno?






