A menos de 15 km al sur del centro de Moscú está Kolómenskoye, la antigua residencia de verano de los zares de los siglos XVI y XVII, hoy convertida en un enorme parque-museo al aire libre. La entrada al parque es gratuita y solo pagas si quieres entrar a los monumentos. Sus dos joyas son la Iglesia de la Ascensión (Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO) y el Palacio de Madera del zar Alexis Mijáilovich, un edificio de cuento con cúpulas verdes y 26 torres. Es uno de mis rincones favoritos de Moscú para escapar del bullicio, sobre todo en primavera y verano.

Ficha rápida de Kolómenskoye
| Qué es | Antigua residencia de los zares (s. XVI-XVII), hoy parque-museo de unas 390 hectáreas |
| Dónde | Prospekt Andrópova, 39. Sur de Moscú, a orillas del río Moscova |
| Metro | Kolomenskaya o Kashirskaya (línea 2, verde) |
| Horario del parque | Todos los días (de 5:30 a medianoche en verano; hasta las 22:00 en invierno) |
| Entrada al parque | Gratuita |
| Museos | Martes a domingo, 10:00-18:00. Lunes cerrado |
| Tiempo de visita | 3 horas lo esencial; un día entero para verlo todo |
| Web oficial | mgomz.ru |
Qué es Kolómenskoye (y por qué merece la pena)
Kolómenskoye fue durante siglos la finca y residencia de verano preferida de los grandes duques y los zares rusos. Las primeras menciones del pueblo se remontan a 1336, en el testamento de Iván Kalitá, y desde el siglo XIV pasó a ser propiedad de los soberanos de Moscú. Su época de esplendor llegó con el zar Alexis Mijáilovich, que lo convirtió en su gran residencia campestre.
En esta acuarela de J. Quarenghi puedes ver cómo era Kolómenskoye en 1797:

Cuando Pedro I trasladó la capital a San Petersburgo (que lo fue de 1712 a 1918), Kolómenskoye dejó de ser residencia real y sus construcciones se fueron deteriorando. Algunas tan célebres como el Palacio de Madera llegaron a desaparecer por completo.
El renacimiento llegó en los primeros años soviéticos, cuando el arquitecto y restaurador Pyotr D. Baranovsky impulsó el traslado a Kolómenskoye de edificios de madera antiguos procedentes de distintas regiones de la URSS para crear un museo al aire libre. Por eso hoy encontrarás aquí un gran conjunto arquitectónico y etnográfico, todo restaurado, repartido por colinas con vistas espléndidas al río Moscova.

Desde 2005 la gestión de este gran espacio cultural y natural corresponde al Museo Estatal Unido de Moscú (MGOMZ), que también administra la finca de Izmáilovo, en otra zona de la ciudad. La mayoría de las restauraciones se realizaron en la primera década de este siglo.
Te lo recomiendo sobre todo por su autenticidad y por lo bonito que es: es un sitio muy popular entre los moscovitas, que lo llenan los fines de semana y con buen tiempo. Un auténtico refugio de calma dentro de la gran urbe, y además con muy buenas conexiones de metro, como te explico ahora.
Cómo llegar a Kolómenskoye
Desde el centro de Moscú llegas en unos 40 minutos. Kolómenskoye tiene varios accesos, pero te interesan dos estaciones de la línea 2 (verde) del metro de Moscú:
- Kolomenskaya: es la puerta norte. Por aquí accedes al Museo de Arquitectura de Madera y a la Iglesia de la Ascensión, una de las dos joyas.
- Kashirskaya: la entrada más cercana al Palacio de Madera del zar Alexis Mijáilovich, la otra joya. Al salir verás incluso un cartel que indica «К дворцу» (al palacio), y los tejados de los teremos asoman desde el metro.
Mi recomendación es bajarte en Kolomenskaya y recorrer el parque de norte a sur (unos 3-4 km), visitando las principales atracciones, para salir por Kashirskaya. Para moverte por el metro te vendrá bien la tarjeta Troika.
Además de caminar (si te gusta andar, este es tu sitio), dentro del parque puedes alquilar bicicletas o subirte al trenecito eléctrico que lo cruza, pasear a caballo o en carruaje, o dar un paseo en barco por el río Moscova desde el embarcadero.
Aquí tienes mi mapa con la ruta de 3 horas que te propongo:
Y este es un plano más detallado de Kolómenskoye que puedes guardar o imprimir:

Horarios y entradas
Horarios
La zona de parque está abierta todos los días y el acceso es gratuito: en la práctica puedes pasear desde primera hora de la mañana (sobre las 5:30) hasta bien entrada la noche, hasta medianoche en verano y hasta las 22:00 aproximadamente en invierno.
Los museos y exposiciones abren de martes a domingo, de 10:00 a 18:00 (la taquilla cierra a las 17:00). Algunas exposiciones amplían horario los viernes y sábados hasta las 20:00. Los lunes los museos cierran, aunque el parque sigue abierto.
Precios de las entradas
La entrada al recinto es gratis; pagas solo por los monumentos que quieras visitar, y cada uno se compra por separado. Estos son los precios orientativos:
| Acceso / monumento | Precio aproximado |
|---|---|
| Entrada al parque | Gratis |
| Iglesia de la Ascensión (exposición) | desde 100 ₽ |
| Casa holandesa de Pedro I / Casa de Pedro I | 100-150 ₽ |
| Usadba del Apicultor (Соколиный/Пасечник) | desde 100 ₽ |
| Puerta Principal + Patio de Cetrería | 200 ₽ |
| Palacio de Madera – aposentos del zar | 600 ₽ (adulto) / 300 ₽ (reducido) |
| Palacio de Madera – aposentos de la zarina | 300-400 ₽ |
| Niños hasta 6 años | Gratis |
Son precios orientativos: confirma tarifas, exposiciones y disponibilidad en la web oficial, ya que cambian y hay exposiciones que rotan. Calcula que ver el palacio más un par de exposiciones te puede salir por unos 1.000-1.200 ₽ por persona.

Cómo comprar las entradas (y cómo pagar siendo extranjero)
Hay taquillas y máquinas automáticas repartidas por todo el complejo. También se venden por internet (en la web del museo, en RUSSPASS o en tickets.mos.ru), pero todas estas plataformas están solo en ruso y, si compras online, luego tienes que canjear el billete en taquilla.
Importante si eres extranjero: las tarjetas Visa y Mastercard emitidas fuera de Rusia no funcionan en el país desde 2022. En las taquillas puedes pagar sin problema en efectivo, en rublos. Si prefieres pagar con tarjeta (o reservar online), necesitarás una tarjeta MIR rusa para extranjeros, que es la solución para pagar dentro de Rusia.
No hace falta ningún tour para entrar al parque: puedes recorrerlo por libre tranquilamente. El museo ofrece visitas guiadas propias (en ruso) que se reservan en su web, pero no son imprescindibles.
Qué ver en Kolómenskoye: ruta a pie de 3 horas
Te propongo un recorrido de unas 3 horas de norte a sur, en el que te voy explicando los principales monumentos y jardines. Eso sí: llévate zapatos cómodos.
Para empezar, baja en la estación de metro de Kolomenskaya y camina unos 5 minutos por la calle Novinki hasta la entrada número 1 del recinto.

1. El Museo de Arquitectura de Madera (25 min)
Nada más cruzar la entrada 1, gira a la izquierda y en cinco minutos llegas al Museo de Arquitectura de Madera, inaugurado en 1923 por el visionario restaurador P. D. Baranovsky. Es un museo al aire libre con construcciones de madera muy pintorescas traídas desde distintas regiones de Rusia. Las más destacadas son:
- La Torre del monasterio de San Nicolás de Korela (Korelsky), del s. XVII y de la costa del Mar Blanco. Un trabajo de carpintería excepcional, símbolo de fortaleza espiritual y sin función militar.
- La Torre del fuerte de Bratsk, de 1659, de la región del Baikal, esta sí de carácter defensivo.
- La Torre Mokhovaya de la fortaleza de Sumskoy, de la misma época y carácter militar.
- La Iglesia de madera de San Jorge el Victorioso, de 1685, construida en el norte de Rusia y trasladada aquí en 2008. Tiene dos pisos y conserva casi su aspecto original.


Cerca está la Casa holandesa de Pedro I, un regalo de los Países Bajos a Rusia en 2013, trasladada en dos buques de la Armada. Es una réplica exacta de la casa de Zaandam (Holanda) donde se alojó Pedro I, la casa de madera más antigua de aquel país (de 1632). Dentro se exhiben retratos del zar y de su esposa Catalina I, y objetos de su vida.

Después sigue el camino a orillas del río Moscova; en unos 10 minutos llegarás a la primera joya: la Iglesia de la Ascensión. Por el camino encontrarás restaurantes y puestos de comida y bebida.
2. La Iglesia de la Ascensión, Patrimonio de la Humanidad (70 min)
Verás su cúpula desde lejos. Fue erigida en 1532 en piedra y ladrillo para celebrar el tan esperado nacimiento del heredero de Basilio III, el futuro y famosísimo Iván el Terrible. Es una obra maestra: las fachadas de piedra blanca rematan en una esbelta forma piramidal. Fue el primer templo de planta de carpa (shatrovy) en piedra de toda Rusia, un auténtico hito en la arquitectura.
Su altura no la aprecias hasta que te acercas: llega a los 62 metros, aunque su espacio interior apenas supera los 100 m². Es Patrimonio Mundial de la UNESCO desde 1994, junto con el Kremlin y la Plaza Roja. Tiene uso religioso, pero en el sótano (podklet) hay una exposición sobre su historia y restauraciones (desde 100 ₽).

Junto a la iglesia está la Torre del Agua (Vodovzvódnaya), de mediados del s. XVII, que distribuía el agua a la residencia real.

Al lado verás la Iglesia de San Jorge el Victorioso (en la Plaza de la Ascensión), que no hay que confundir con la iglesia de madera del mismo nombre; destacan su refectorio y su campanario. Cerca está también el Pabellón del Palacio, de 1825, único resto del palacio que mandó construir Alejandro I (que murió ese mismo año sin llegar a disfrutarlo) y que hoy alberga exposiciones y conciertos.
Enfrente de la Iglesia de la Ascensión está la Puerta de Entrada Principal, construida entre 1671 y 1673 como acceso principal a la residencia y por donde entraban los embajadores extranjeros. El conjunto contiguo alberga hoy exposiciones sobre la historia de Kolómenskoye y la vida cotidiana de zares y trabajadores, e incluso una antigua bodega.

Cruzando esa puerta llegas enseguida a la Iglesia de Nuestra Señora de Kazán, de mediados del s. XVII, que fue templo de la familia real durante el reinado de Alexis Mijáilovich (1629-1676). Destaca por sus cúpulas azules y por custodiar el venerado icono ruso Soberano de la Madre de Dios (Derzhávnaya). Es una iglesia en activo.

Pasada la Iglesia de Kazán encontrarás la Puerta del Salvador (o Puerta de Atrás), levantada también en la década de 1670, que servía de acceso a la parte doméstica de la finca. Toma su nombre del icono de Cristo Salvador que verás en uno de sus arcos.

Hacia el sur está la Casa del zar Pedro I, de 1702 y procedente de Arkhángelsk, en el norte de Rusia. Sirvió para proteger a Pedro I de los suecos y se trasladó a Kolómenskoye en 1934. Es el único espacio museístico dedicado a Pedro I en Moscú (y no es la misma que la Casa holandesa que vimos antes).


También verás el Jardín de la Ascensión, con manzanos y otros árboles frutales. Ojo: está prohibido coger las manzanas, peras y demás frutos, ya que pueden estar contaminados con metales pesados.

3. La Iglesia de la Decapitación de San Juan Bautista, en Diákovo (25 min)
Desde el Jardín de la Ascensión puedes acercarte a esta iglesia, situada sobre un montículo en una zona boscosa a la que se sube por unas escaleras.

Se construyó hacia 1547-1554, en época de Iván el Terrible, en el antiguo poblado de Diákovo. Es una iglesia fascinante: por su composición de varios pilares, los historiadores la consideran la antecesora directa de la catedral de San Basilio de la Plaza Roja, y hay quien atribuye ambas a los mismos arquitectos, Barma y Póstnik. De hecho, es el único templo de varios pilares del siglo XVI que se conserva además de San Basilio. Se levantó en el lugar donde, según la tradición, Basilio III supo de la concepción de su heredero.

Desde aquí hay un agradable paseo de unos 20 minutos por la reserva natural que te lleva a la gran estrella de Kolómenskoye: el Palacio de Madera.
4. El Palacio de Madera del zar Alexis Mijáilovich (60 min)
Su historia es de película. Construido entre 1667 y 1672 por el zar Alexis (Alejo I), fue desmontado por orden de Catalina la Grande hacia 1768 y acabó demolido en 1872, tras haber hecho mediciones y planos detallados. En 2010 se recreó por completo con maderas de toda Rusia, aunque no exactamente en su emplazamiento original.
En su época, este palacio fue tan deslumbrante que sus ilustres invitados lo llamaron la «octava maravilla del mundo». Tenía 250 habitaciones con interiores muy ornamentados y nada menos que 26 torres. Sus cúpulas verdes te dejarán con la boca abierta nada más asomarte por los alrededores.

Tiene más de 7.000 m² y merece mucho la pena comprar la entrada para verlo por dentro. Los interiores acogen exposiciones sobre la vida de los zares, con estancias y objetos de gran valor, como los aposentos del zar y de la zarina, e incluso una antigua banya rusa.



Recuerda que la entrada a los aposentos del zar cuesta unos 600 ₽ (300 ₽ reducida; gratis para menores de 6 años) y que el palacio, como el resto de museos, abre de martes a domingo.
Justo al lado del palacio está la salida número 5, que te deja directamente en el metro de Kashirskaya, donde termina esta ruta.
Cuándo ir y consejos prácticos
La mejor época para visitar Kolómenskoye es la primavera y el verano, cuando todo está verde y se celebran multitud de actividades: ferias, fiestas tradicionales, recreaciones históricas, cetrería o escenas de la vida campesina. En Kolómenskoye tienen lugar, además, las ferias de miel más importantes de Rusia, donde puedes ver trabajar a los apicultores y probar la medovukha, una bebida de origen eslavo a base de agua, miel y levadura.

En los últimos años han renovado por completo el paseo de la orilla del río, que ahora está precioso, y en invierno se montan dos pistas de hielo, así que también es un plan estupendo con nieve.
Por el recinto hay cafés y puestos con sándwiches, bebidas y helados, además de un punto de alquiler de material deportivo.

Un par de avisos prácticos: dentro del parque no se permite el alcohol, hacer fuego ni pisar el césped, y en bici o patines solo por los caminos habilitados. Y como siempre hay restauraciones en marcha, algún monumento concreto puede estar cerrado de forma temporal; si tienes especial interés en uno, conviene comprobarlo antes en la web oficial.
Si al terminar quieres comer o hacer compras, junto al metro de Kashirskaya tienes el centro comercial Moskvorechye. Y si te apetece encadenar visitas, puedes combinar Kolómenskoye con el cercano parque de Tsaritsyno: lo incluyo en la ruta para ver Moscú.

Preguntas freucnetes sobre Kolómenskoye
¿Cuánto cuesta entrar al parque Kolómenskoye?
El acceso al parque es gratuito. Solo pagas si quieres entrar a los monumentos y museos, que se compran por separado: la mayoría de exposiciones cuestan desde 100 rublos y el Palacio de Madera del zar unos 600 rublos.
¿Qué horario tiene Kolómenskoye?
El parque abre todos los días, de 5:30 a medianoche en verano y hasta las 22:00 aproximadamente en invierno, con entrada gratuita. Los museos y exposiciones abren de martes a domingo de 10:00 a 18:00 (la taquilla cierra a las 17:00) y cierran los lunes.
¿Cómo se llega a Kolómenskoye?
En metro, por la línea 2 (verde). La estación Kolomenskaya da acceso a la zona norte y a la Iglesia de la Ascensión, y la estación Kashirskaya es la más cercana al Palacio de Madera del zar Alexis Mijáilovich.
¿Cuánto cuesta el Palacio de Madera del zar Alexis Mijáilovich?
La entrada a los aposentos del zar cuesta unos 600 rublos para adultos y 300 rublos reducida. Los niños de hasta 6 años entran gratis. Los aposentos de la zarina se pagan aparte.
¿Puedo pagar las entradas con tarjeta Visa o Mastercard?
No. Las tarjetas Visa y Mastercard emitidas fuera de Rusia no funcionan en el país desde 2022. En las taquillas puedes pagar en efectivo en rublos, y si quieres pagar con tarjeta o reservar online necesitarás una tarjeta MIR rusa.
¿Cuánto tiempo se necesita para visitar Kolómenskoye?
Con unas 3 horas ves lo esencial siguiendo una ruta de norte a sur. Si quieres recorrerlo con calma y entrar a varios museos, reserva medio día o incluso la jornada completa.
¿Cuál es la mejor época para visitar Kolómenskoye?
La primavera y el verano son ideales por el verdor y las muchas actividades y fiestas tradicionales. En invierno también merece la pena, ya que se montan dos pistas de hielo y el paseo del río está muy bonito.






