Las 7 Hermanas de Stalin en Moscú: guía para visitarlas en 2026

Las Siete Hermanas de Stalin son los siete rascacielos que Stalin mandó levantar entre 1947 y 1957 para que Moscú compitiera con Nueva York en el horizonte. Hoy albergan una universidad, dos hoteles, dos ministerios y dos edificios de viviendas. Las verás repartidas por el centro y el oeste de la ciudad: son enormes, casi siempre coronadas por una estrella soviética dorada, y prácticamente imposibles de pasar por alto si visitas Moscú.

En este artículo te explico qué son, dónde están y, sobre todo, cómo visitarlas como turista en 2026: a cuáles puedes entrar libremente, dónde subir a un mirador, qué se puede ver gratis y a cuáles solo se puede acceder con una visita guiada.

Radisson Royal Hotel Moscú - Rascacielos de Stalin

Qué son las Siete Hermanas de Stalin

Stalin no tuvo hermanas (ni hermanos), pero una de las herencias que dejó en Moscú son sus «Siete Hermanas»: siete rascacielos levantados para conmemorar el VIII centenario de la ciudad, celebrado en 1947. La frase que se le atribuye lo resume bien: «Ganamos la guerra, pero cuando los extranjeros vengan a Moscú y paseen por la ciudad no verán ningún rascacielos. Si comparamos Moscú con las ciudades capitalistas es un golpe moral para nosotros».

El proyecto original era levantar ocho torres, pero la octava nunca se terminó. Las siete restantes se construyeron entre 1947 y 1957, miden entre 136 y 240 metros de altura, y todas comparten un estilo único conocido como «sampir» o gótico estalinista: una mezcla de barroco ruso, neoclásico y elementos góticos, con clara influencia de los rascacielos de Nueva York de los años 30. La forma escalonada que se aprecia en todas ellas es la que hizo que los moscovitas las apodaran cariñosamente «las tartas de Stalin».

Las siete piezas comparten una «firma» arquitectónica:

  • Una torre central rematada en una aguja puntiaguda
  • Una estrella dorada en la cúspide (excepto el Ministerio de Asuntos Exteriores)
  • Cuatro alas escalonadas a su alrededor
  • Fachadas cargadas de esculturas, relojes, escudos soviéticos, hoces y martillos
  • Un búnker antiaéreo bajo cada edificio, según se cuenta

El estilo se exportó después a otras capitales del bloque soviético, pero ninguno de los «clones» llegó a igualar la grandiosidad de las hermanas moscovitas.

Mapa con la ubicación de las Siete Hermanas

Las siete torres se reparten en una especie de anillo alrededor del centro histórico. Aquí tienes el mapa con todas ellas:

Y este es el plano original de 1930 del colegio de arquitectos de la URSS con los nueve rascacielos que se llegaron a proyectar (luego reducidos a ocho y, finalmente, a siete):

Planificación de los Rascacielos de Stalin en Moscú

1. Universidad Estatal de Moscú (MGU): la más alta y espectacular

Si solo vas a ver una de las Siete Hermanas, que sea esta. La Universidad Estatal Lomonósov de Moscú (MGU para los amigos) llega a los 240 metros con la aguja y tiene 36 plantas. Fue el edificio más alto de Europa desde 1953 hasta 1990 y todavía hoy es el más alto de las Siete Hermanas y uno de los más altos del continente.

Se construyó entre 1949 y 1953 en un terreno de 187 hectáreas a los pies de las Colinas de los Gorriones (antes Colinas de Lenin), uno de los mejores miradores naturales de Moscú. Para hacerte una idea del nivel de la obra: en los picos de construcción trabajaron simultáneamente hasta 16.000 personas y el coste se calcula en unos 2.600 millones de rublos soviéticos de la época, lo que daba para levantar una pequeña ciudad.

Algunos datos que dan vértigo:

  • Más de 33 km de corredores interiores
  • Unas 5.000 habitaciones entre aulas, laboratorios, despachos y residencias
  • La estrella de la cúspide pesa 12 toneladas
  • Las fachadas están decoradas con relojes gigantes, barómetros, termómetros, esculturas y símbolos soviéticos
  • La universidad cuenta con 11 premios Nobel entre graduados y profesores, y unos 40.000 estudiantes
Stunning aerial photo of Moscow State University surrounded by lush greenery under a blue sky.

Curiosamente, el logo de los Juegos Olímpicos de Moscú 1980 está directamente inspirado en la silueta escalonada de este edificio.

Logo de los Juegos Olímpicos de Moscú 1980

¿Se puede visitar la Universidad de Moscú?

El edificio principal no está abierto al público de forma libre (es un campus universitario en funcionamiento), pero hay dos opciones para entrar:

  • Museo de las Ciencias de la Tierra, situado entre las plantas 24 y 31, con una terraza panorámica espectacular sobre Moscú. Solo se visita con cita previa, normalmente con grupos organizados de centros educativos.
  • Visitas a la plataforma de observación que organiza el propio MGU. Hay que reservar con antelación a través de la web oficial smotrismgu.ru. Las plazas son limitadas y las visitas se hacen en grupos.

Para hacerte la foto desde fuera, el sitio perfecto es el mirador de las Colinas de los Gorriones, justo enfrente. Es uno de mis lugares favoritos para fotografiar el edificio, especialmente al atardecer.

Web del Museo de las Ciencias de la Tierra de la Universidad Estatal de Moscú

Cómo llegar: metro Universitet (línea 1, roja) o Lomonosovsky Prospekt (línea 14, verde claro), ambas a 15-20 minutos andando del edificio principal.

2. Hotel Ucrania (hoy Radisson Collection): la más glamurosa

El antiguo Hotel Ucrania es la segunda más alta de las Siete Hermanas, con 206 metros con la aguja (la propia aguja mide 73 metros) y 34 plantas. Está a orillas del río Moskva, en el prospekt Kutúzovski, y se terminó en 1957, siendo el hotel más alto del mundo hasta 1976.

En 2010 reabrió tras una reforma integral de tres años y, desde enero de 2019, se llama oficialmente Radisson Collection Hotel, Moscow (aunque casi todos los moscovitas lo siguen llamando «Гостиница Украина», su nombre histórico). Tiene 505 habitaciones, 38 apartamentos, 19 restaurantes, una piscina cubierta de 49,5 metros y una flotilla propia de 10 yates que ofrecen cruceros por el Moskva.

Es el rascacielos más fácil de visitar de los siete porque, al ser un hotel de cinco estrellas, cualquiera puede entrar al vestíbulo, pasear por sus zonas comunes y comer en alguno de sus restaurantes. Y hay tres cosas que merece la pena ver dentro, aunque no te alojes:

El diorama de Moscú (gratuito)

Es la pieza más curiosa del hotel y, sin duda, la que más me gusta. Se trata de una maqueta panorámica del centro de Moscú de 1977, a escala 1:75, con casi 100 metros cuadrados de superficie pintada. Llegó a ser una sensación: cuando se exhibió en Nueva York, lo visitaban hasta 40.000 personas al día.

El Radisson lo adquirió en 2007, lo restauró y lo expone en el vestíbulo. Tiene efectos de iluminación que simulan el paso del día a la noche: las ventanas de los edificios se encienden y los focos cambian. La entrada es totalmente gratuita y está abierta a cualquiera que entre al hotel. Si no lo encuentras, pregunta en recepción y te indicarán cómo llegar.

Diorama de Moscú en el Hotel Ucrania (Radisson Collection)

La plataforma de observación de la planta 33

La plataforma de observación del antiguo Hotel Ucrania está en la planta 33, a unos 120 metros de altura, y ofrece una panorámica de 360 grados del centro de Moscú: cúpulas doradas de la Catedral de Cristo Salvador, los rascacielos de Moscow City, el río Moskva, la Casa Blanca (sede del gobierno ruso) y las Colinas de los Gorriones.

Aviso importante: en el momento de actualizar este artículo (2026), la plataforma de observación está cerrada temporalmente por motivos técnicos, según indica la propia web oficial del Radisson Collection. Antes de planificar tu visita, comprueba el estado en la web oficial del hotel.

Mientras tanto, sigue abierto el bar panorámico de la planta 31, donde puedes tomarte algo con buenas vistas y, si tienes hambre, hay también un restaurante en la misma zona. Si solo buscas la foto desde lo alto y la plataforma sigue cerrada, otras alternativas en Moscú están en el artículo sobre los mejores miradores de Moscú.

Vistas desde el Hotel Ucrania en Moscú

Alojarse en el Radisson Collection

Es uno de los hoteles más impresionantes de Moscú y, dentro del segmento cinco estrellas, no es de los más caros. Una habitación doble estándar suele rondar como mínimo los 200 euros por noche, pero los precios bailan bastante según la temporada. Eso sí: desde 2022, Booking, Airbnb y la mayoría de plataformas occidentales no procesan reservas en Rusia, así que para reservar este hotel (o cualquier otro en Rusia) lo más práctico es hacerlo a través de Ostrovok, la principal alternativa rusa, que sí acepta tarjetas extranjeras. Te explico cómo funciona en mi guía sobre cómo reservar hoteles y apartamentos en Rusia con tarjeta extranjera.

Cómo llegar: metro Kievskaya (líneas 3, 4 y 5), a unos 10-12 minutos andando.

3. Edificio de la plaza Kudrínskaya: el rascacielos «espía»

Conocido en los años 50 como «la casa de los aviadores» porque la mayoría de sus inquilinos eran pilotos, astronautas e ingenieros aeronáuticos, este rascacielos de 156 metros y 22 plantas está dedicado íntegramente a viviendas (junto con el de Kotélnicheskaya, son las dos únicas hermanas exclusivamente residenciales).

El edificio se terminó en 1954 y tiene 452 apartamentos, además de un enorme búnker antiaéreo bajo tierra capaz de acoger a todos los inquilinos. En la planta baja funcionaba el famoso «Gastronom № 15», uno de los supermercados más grandes y bonitos de Moscú, y había también un cine de dos salas llamado Plamya («Llama»), una peluquería, una oficina de correos y aparcamiento subterráneo. Los apartamentos venían equipados con frigorífico eléctrico (un lujo en la época), sistemas de ventilación, ascensores y trituradoras de basura.

La leyenda más jugosa del edificio es que, tras la apertura de la embajada de los Estados Unidos en una de las parcelas vecinas, las dos plantas más altas del rascacielos se reservaron para la KGB y sus aparatos de escucha. Y de ahí su apodo de «rascacielos espía». Lo curioso es que la cercanía con la embajada se mantiene: cuando pases por allí verás los dos edificios casi cara a cara.

Otra curiosidad: aparece en la mítica película soviética «Moscú no cree en lágrimas» (ganadora del Óscar a la mejor película extranjera en 1981).

Cerca tienes también el Zoo de Moscú y el Planetario, dos visitas ideales si viajas con niños.

¿Se puede visitar? El edificio es residencial y no admite visitas turísticas. Solo puedes verlo desde fuera y, si tienes suerte, asomar la cabeza al vestíbulo. Algunos tours guiados por las Siete Hermanas sí incluyen acceso a las zonas comunes.

A striking view of the Kudrinskaya Square Building on a clear winter day in Moscow.

Cómo llegar: metro Krasnopresnenskaya (línea 5, marrón) o Barrikadnaya (línea 7, morada).

4. Ministerio de Asuntos Exteriores de Rusia: el único sin estrella

El rascacielos del Ministerio de Asuntos Exteriores mide 172 metros, tiene 27 plantas y se encuentra al final de la calle Arbat, una de las arterias peatonales más turísticas de Moscú. Si paseas por el Arbat, lo verás aparecer al fondo en cuanto te orientes hacia el oeste.

Es la única de las Siete Hermanas que no está coronada por una estrella soviética. La razón, según una de las leyendas más conocidas del edificio, es que la aguja no estaba en los planos originales. Cuando Stalin examinó el proyecto del edificio ya casi terminado, decidió que el tejado plano no quedaba bien y mandó instalar una aguja. El problema es que la estructura del rascacielos no estaba calculada para soportar peso extra en lo alto: el chapitel se hizo con metal ligero y, sumarle encima una estrella de varias toneladas como las del resto era imposible. Por eso se quedó tal cual.

En la parte superior de la fachada principal verás también un enorme escudo de la URSS de 144 metros cuadrados (uno de los más grandes que se hicieron).

Ministerio de Asuntos Exteriores de Rusia, en Moscú

Otra anécdota arquitectónica interesante: este edificio se construyó «de arriba abajo». Los ingenieros empezaron a hormigonar desde las plantas superiores y bajaron, para no ocupar espacio en la calle durante la obra. Las grúas se colocaron directamente en el tejado.

La aguja original, hecha con metal ligero, se oxidó con los años y fue desmontada y sustituida por una nueva en 2017.

¿Se puede visitar? No. Es un edificio gubernamental con acceso restringido. Solo se puede admirar por fuera.

Cómo llegar: metro Smolenskaya (líneas 3 y 4), justo al lado.

5. Hotel Leningradskaya (hoy Hilton Moscow Leningradskaya): la más pequeña

Con sus 136 metros y 26 plantas, es la más bajita de las Siete Hermanas, pero también una de las más cuidadas. Está en la plaza Komsomólskaya, la «plaza de las tres estaciones», junto a Leningradsky, Kazansky y Yaroslavsky, lo que la hace muy fácil de combinar con un viaje en tren.

El edificio se terminó en 1953. En 2008, tras una inversión millonaria, reabrió como Hilton Moscow Leningradskaya, hotel de cinco estrellas que sigue operativo en 2026.

Una curiosidad técnica: bajo el edificio pasan dos pequeños ríos subterráneos, así que se construyó sobre pilares de hierro para evitar problemas estructurales.

Lo más espectacular del hotel está en su vestíbulo: una lámpara de bronce de 15,5 metros que cuelga del techo y que llegó a entrar en el Libro Guinness de los Récords como la más larga del mundo. Ilumina simultáneamente varias plantas y, junto al techo de madera tallada a mano, los enormes candelabros, las estatuas de bronce y los mosaicos pseudo-rusos, hacen del vestíbulo casi un museo en sí mismo.

Hilton Moscow Leningradskaya, una de las Siete Hermanas de Stalin

La entrada al vestíbulo es libre: cualquiera puede pasar a echar un vistazo. Bajo el rascacielos, donde antes había un búnker antiaéreo, hoy hay una piscina cubierta para los huéspedes.

¿Se puede dormir aquí? Sí. Las tarifas son razonables para un cinco estrellas. Como con el resto de hoteles rusos, la forma más práctica de reservar desde el extranjero con tarjeta no rusa es a través de Ostrovok, ya que Booking dejó de operar en Rusia en 2022.

Cómo llegar: metro Komsomólskaya (líneas 1 y 5), a 5 minutos andando.

6. Edificio de la plaza de la Puerta Roja: con metro debajo

Este rascacielos terminado en 1953 mide 138 metros y tiene 24 plantas. Fue creado para albergar el Ministerio de Industria Pesada y hoy alberga dependencias administrativas (Ministerio de Transporte, Bolsa de Valores y otras instituciones públicas), además de dos edificios residenciales laterales de 11 y 15 pisos.

El edificio se llama así porque se construyó en el lugar en el que hasta 1927 existió la Puerta Roja, un arco triunfal erigido en honor a la victoria del ejército ruso en la batalla de Poltava. La puerta de entrada del actual rascacielos también es roja, en homenaje al arco demolido.

La construcción de este rascacielos fue una de las hazañas de ingeniería más complicadas de toda la serie. El terreno bajo el edificio era «plavún», una capa fangosa e inestable que se podía hundir bajo el peso. Para sostener el edificio durante la obra, los ingenieros congelaron el suelo bombeando un líquido a -20 °C, lo que hizo que la superficie se elevase ligeramente. Calcularon entonces una inclinación intencionada de 16 centímetros, sabiendo que cuando el suelo se descongelase y se asentase, el edificio quedaría perfectamente recto. Y así fue. Sigue en pie y nivelado a día de hoy.

Otra peculiaridad: justo debajo del edificio se encuentra la estación de metro Krasnye Vorota, a la que se accede directamente desde la planta baja. Es la única hermana con metro propio integrado.

El interior es más sobrio que el de otras hermanas, sin grandes mosaicos ni vidrieras, pero las viviendas de los pisos altos tenían apartamentos de cinco habitaciones con cuarto adicional para el servicio y un sistema de climatización pionero para la época.

Cómo llegar: metro Krasnye Vorota (línea 1, roja). Imposible perderse: sales directamente bajo el edificio.

7. Edificio de Kotelnícheskaya Náberezhnaya: la más céntrica

Con sus 176 metros y 32 plantas, este edificio terminado en 1952 fue el primer rascacielos residencial del mundo a su altura y el primero de las Siete Hermanas en finalizarse. Está en el malecón Kotélnicheskaya, en la confluencia del Moskva y el Yauza, a tan solo 15-20 minutos andando de la Plaza Roja. De las siete, es la más céntrica.

Los apartamentos —unos 700 en total— se pensaron como vivienda de lujo para la élite soviética. Aquí vivieron figuras tan emblemáticas como las actrices Faina Ranévskaya y Nonna Mordyúkova, los escritores Andréi Voznesenski y Konstantín Paustovski, o la bailarina Galina Uláñova, considerada una de las grandes del ballet del siglo XX.

El edificio se construyó por una mano de obra muy particular: presos de los campos GULAG trasladados a un campo a apenas 900 metros del Kremlin para acelerar la obra.

Al asomarte a la fachada, fíjate en las placas conmemorativas de figuras culturales que vivieron aquí, y verás también balcones a varias alturas. Curiosamente, esos balcones están cerrados al uso: en realidad son solo decorativos, debido a la proximidad del Kremlin y de objetivos estratégicos del Estado.

¿Se puede visitar este rascacielos?

El acceso al edificio está reservado a residentes y personal, pero hay tres espacios abiertos al público que sí puedes visitar:

  • El cine Illuzión (Иллюзион), un cine clásico que proyecta películas en versión original, situado en la planta baja del edificio.
  • El supermercado y la oficina de correos de la planta baja.
  • La casa-museo de Galina Uláñova: uno de los apartamentos del edificio, conservado tal como lo dejó la bailarina, con sus muebles, fotos, vestuario y cuadros (entre ellos, obras de Marc Chagall). Es la única forma legal de ver el interior de uno de los apartamentos de la torre.

Si quieres acceder a las zonas comunes del edificio (vestíbulo, escaleras de mármol con candelabros, etc.), tendrás que apuntarte a alguno de los tours guiados por las Siete Hermanas que organizan agencias rusas locales.

Iconic Kotelnicheskaya Embankment Building overlooking river in Moscow skyline.

Cómo llegar: metro Tagánskaya (líneas 5 y 7) o Kítay-górod (líneas 6 y 7), a unos 15 minutos andando.

Las dos hermanas que nunca nacieron

El proyecto original de Stalin incluía dos rascacielos más, que nunca llegaron a verse acabados. Si los hubieran terminado, habría más bien nueve Hermanas de Stalin, no siete. Vale la pena conocer su historia porque ambos lugares están hoy ocupados por dos visitas imprescindibles de Moscú.

El Palacio de los Sóviets

Iba a ser el edificio más alto del mundo: 415 metros, coronados por una estatua de Lenin de 100 metros de altura y unas 6.000 toneladas. Por dentro habría tenido un auditorio para 21.000 personas. Para construirlo, en 1931 se demolió la histórica Catedral de Cristo Salvador, ubicada en lo que hoy es el centro espiritual de Moscú.

Recreación del Palacio de los Sóviets

La invasión alemana de 1941 paralizó las obras justo cuando empezaban los cimientos. Tras la guerra, el proyecto se abandonó y, en su lugar, entre 1960 y los años 90 funcionó la legendaria Piscina Moskva: una piscina circular al aire libre de 129,5 metros de diámetro con agua caliente todo el año, la más grande del mundo en su categoría. Si hablas con moscovitas mayores, casi todos guardan recuerdos de haberse bañado ahí en pleno invierno, con la cabeza envuelta en vapor.

Finalmente, en 1994 se decidió reconstruir la Catedral de Cristo Salvador en su ubicación original. Hoy es uno de los templos ortodoxos más altos del mundo, y se considera uno de los símbolos del Moscú postsoviético.

El edificio administrativo de Zaryadye y el Parque Zaryadye

El segundo rascacielos nonato iba a estar justo al lado de la Plaza Roja, de la Catedral de San Basilio y del Kremlin, en lo que era el histórico barrio de Zaryadye. Para construirlo se demolió ese barrio entero. Con toda probabilidad, el edificio habría eclipsado al conjunto urbano más emblemático del país. Por suerte (sobre todo para los fotógrafos), no llegó a levantarse.

Edificio administrativo en Zaryadye, una de las hermanas no construidas

En los años 60, sobre la misma parcela, se construyó el Hotel Rusia, en su momento el hotel más grande del mundo. Fue demolido en 2004. Y en 2017, en el mismo solar, se inauguró el Parque Zaryadye, hoy considerado por la revista Time uno de los mejores espacios públicos del planeta.

El parque ocupa 78.000 m², tiene una sala de conciertos premiada por su arquitectura, una cueva de hielo, pabellones digitales y un espectacular puente flotante en forma de «V» sobre el río Moskva. Es una visita imprescindible si estás en Moscú y, si vas a entrar al Kremlin, te queda a un paseo.

Cómo visitar las Siete Hermanas en 2026: resumen práctico

Si te quedas poco en Moscú y quieres ir al grano, esta es mi recomendación de visita realista:

  • Las que se ven de cerca por dentro: Radisson Collection (vestíbulo + diorama gratuito), Hilton Moscow Leningradskaya (vestíbulo), Kotélnicheskaya (cine Illuzión + supermercado + casa-museo de Uláñova).
  • Las que solo se ven por fuera: Universidad MGU (a no ser que reserves visita guiada en smotrismgu.ru), Ministerio de Asuntos Exteriores, edificio de Kudrínskaya, Plaza de la Puerta Roja.
  • El mirador con vistas panorámicas: el del Radisson Collection (planta 33) está actualmente cerrado por motivos técnicos en 2026. Mientras tanto, mejor sube al mirador del piso 89 de la Federation Tower en Moscow City, mucho más alto.
  • Las dos hermanas nonatas: visita la Catedral de Cristo Salvador y el Parque Zaryadye.

Si lo tuyo es la historia y los detalles, lo mejor es apuntarte a un tour guiado temático por las Siete Hermanas con un guía local. Algunos incluyen acceso a zonas comunes de los edificios residenciales que de otra forma no podrías ver. Las plataformas occidentales como GetYourGuide o Civitatis ya no funcionan en Rusia desde 2022, así que la mejor forma de reservar tours es a través de agencias locales: te explico cómo hacerlo en el artículo sobre cómo reservar tours guiados en Moscú con tarjeta extranjera.

Otros rascacielos estalinistas en el extranjero

Como gesto de «buena voluntad», Stalin aprobó la construcción de rascacielos similares en otras capitales del bloque soviético. Si has viajado por Europa del Este, puede que los hayas visto sin saberlo. Estos son los más conocidos:

  • Varsovia (Polonia): Palacio de la Cultura y la Ciencia, construido entre 1952 y 1955. Con sus 237 metros, fue durante mucho tiempo el edificio más alto de Polonia. Originalmente se llamó «Palacio Iósif Stalin de la Cultura y la Ciencia», aunque el nombre se retiró rápido. Algunos la consideran la «octava hermana» no oficial.
  • Praga (Chequia): Hotel International, de 1957. Solo 88 metros, pero con la inconfundible silueta escalonada.
  • Bucarest (Rumanía): Casa de la Prensa Libre, terminada en 1957. Originalmente sede del periódico oficial del Partido Comunista Rumano.
  • Kiev (Ucrania): Hotel Ukraine (al principio llamado Hotel Moscú), terminado en 1961. Es la única «clon» sin aguja: se quedó con el tejado plano.
  • Riga (Letonia): Academia de Ciencias de Letonia, inaugurada en 1961. Con sus 108 metros, fue oficialmente un «regalo» de los obreros y campesinos de la URSS a Letonia.

El fin de la arquitectura estalinista

Las Siete Hermanas dieron inicio al estilo arquitectónico conocido como «sampir» o gótico estalinista, una mezcla única de clasicismo, gótico y art déco con un toque grandilocuente muy soviético. No se construyeron para ganar dinero ni para maximizar el espacio: eran edificios propagandísticos, pensados para que Moscú compitiera con Manhattan, no para alojar gente cómodamente. De hecho, en algunas (la de Kudrínskaya, sin ir más lejos) la superficie no residencial acabó superando a la residencial, hasta el punto de que los inquilinos sacaban las mesas a los pasillos para sus celebraciones familiares.

Tras la muerte de Stalin en 1953, Jrushov aprobó un decreto que condenaba los «excesos arquitectónicos», y se acabó la fiesta: las dos últimas hermanas (Hotel Ucrania y MGU) ya se construyeron en plena retirada del estilo. Después llegó el funcionalismo soviético y los bloques de viviendas en serie. Tuvieron que pasar varias décadas hasta que Moscú volviera a apostar por los rascacielos, ya en clave totalmente moderna, con el proyecto de Moscow City, ideado en 1992.

Rascacielos de Moscow City de noche

Preguntas frecuentes sobre los rascacielos de Stalin

¿Cuántas Siete Hermanas hay en Moscú?

Hay siete, pero el proyecto original contemplaba ocho. La octava era el edificio administrativo de Zaryadye, que nunca se construyó. En su lugar, hoy se encuentra el moderno Parque Zaryadye, junto a la Plaza Roja. Si añadimos también el nunca construido Palacio de los Sóviets (que iba a ser el edificio más alto del mundo), serían nueve los rascacielos proyectados originalmente.

¿Cuál es la más alta de las Siete Hermanas?

La Universidad Estatal de Moscú (MGU), en las Colinas de los Gorriones, con 240 metros incluyendo la aguja y 36 plantas. Fue el edificio más alto de Europa entre 1953 y 1990.

¿Se puede subir a algún mirador de las Siete Hermanas?

El mirador clásico era el del antiguo Hotel Ucrania (hoy Radisson Collection Hotel Moscow), en la planta 33. Sin embargo, en 2026 está cerrado temporalmente por motivos técnicos según la web oficial del hotel. La Universidad Estatal de Moscú tiene también una plataforma de observación, pero solo se puede visitar con cita previa a través de smotrismgu.ru. Como alternativa, puedes subir al mirador del piso 89 de la Federation Tower, en Moscow City.

¿Es gratis ver el diorama de Moscú del Radisson?

Sí. El diorama panorámico de Moscú está en el vestíbulo del Radisson Collection Hotel (antiguo Hotel Ucrania) y la entrada es totalmente gratuita. Puedes acceder a cualquier hora, sin reserva ni consumo mínimo. Solo tienes que entrar al hotel y preguntar en recepción.

¿Por qué el Ministerio de Asuntos Exteriores no tiene estrella?

Porque la aguja se añadió en el último momento, por orden directa de Stalin. La estructura del rascacielos no estaba calculada para soportar peso extra arriba, así que se hizo una aguja de metal ligero sobre la que no se podía colocar una estrella tan pesada como la del resto de hermanas. Por eso es la única sin estrella soviética.

¿Se puede reservar el Radisson Collection o el Hilton Leningradskaya con Booking?

No. Desde 2022 Booking.com dejó de procesar reservas para hoteles en Rusia. La alternativa más utilizada y fiable es Ostrovok, la principal plataforma rusa de reservas hoteleras, que sí acepta tarjetas Visa y Mastercard extranjeras emitidas fuera de Rusia.

¿Vale la pena un tour guiado por las Siete Hermanas?

Si te interesa la historia soviética, la arquitectura o la propaganda, vale mucho la pena. Los tours suelen incluir acceso a zonas comunes de los edificios residenciales que de otra forma no podrías ver, anécdotas de los inquilinos famosos y datos curiosos imposibles de encontrar en guías generales. Como GetYourGuide y Civitatis ya no operan en Rusia, hay que reservarlos a través de agencias locales.

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